El Sevilla FC Femenino ha anunciado este viernes que Débora García Mateo no continuará en el equipo la próxima temporada. La lateral catalana, una de las capitanas del conjunto hispalense, pone fin a una etapa de cinco campañas iniciada en el verano de 2021.
Se marcha con 141 partidos oficiales, 2 goles y 9 asistencias. Un recorrido suficientemente largo como para que su despedida no pueda reducirse a una baja más en la plantilla. El mensaje elegido por el club resume el vínculo construido durante estos años: «Sevilla siempre será tu casa».
Débora García llegó procedente del RCD Espanyol después de una trayectoria extensa en la máxima categoría. Había pasado también por el UE L’Estartit, el Atlético de Madrid y el Valencia CF. En Nervión encontró continuidad y terminó convirtiéndose en una de las voces reconocibles del vestuario.
Una futbolista todavía importante en su última temporada
Su despedida no llega después de un curso testimonial. En la Liga F 2025/26 disputó 25 partidos, fue titular en 22 de ellos y acumuló 1.906 minutos. También aportó dos asistencias.
En enero de 2025 había alcanzado los 100 encuentros con la camiseta sevillista. El club la homenajeó entonces en el Estadio Jesús Navas, con una camiseta enmarcada entregada antes del derbi. A esas alturas ya había marcado los dos goles que deja en su balance definitivo.
Uno de ellos ocupa un lugar especial: el 1 de marzo de 2022 decidió en Lezama una eliminatoria de Copa de la Reina ante el Athletic Club. El Sevilla ganó por 0-1 y avanzó de ronda gracias a un disparo de Débora García en el minuto 6. No fue el gol más importante de la historia del club, pero sí uno de esos momentos que una jugadora se lleva consigo cuando termina una etapa.
Mucho más que el brazalete
Su peso en el equipo tampoco se explica únicamente a través de los minutos. En una entrevista publicada por La Colina de Nervión en septiembre de 2024, Débora se definió como una «capitana de eventos sociales». La frase tenía algo de broma, pero también decía bastante sobre su manera de entender el vestuario: generar grupo, acompañar a las recién llegadas y construir relaciones fuera del campo para competir mejor dentro de él.
En aquella misma conversación explicó por qué había decidido continuar en Sevilla: «De donde soy feliz, no me voy». Dos años después, su etapa termina sin que el club ni la futbolista hayan anunciado todavía cuál será su próximo paso.
Fuera del fútbol, su trayectoria también resulta poco habitual. Como destacaba la organización formativa Futedu al presentarla como ponente en unas jornadas sobre mujer y deporte, Débora ha compaginado la competición de élite con dos carreras universitarias: Trabajo Social y Educación Social. Una carrera larga en Primera División, dos títulos y cinco temporadas como sevillista permiten contar su despedida desde un lugar diferente al habitual: no solo como la salida de una lateral derecha, sino como el final de una relación importante para el vestuario.
Tercera salida en una semana de despedidas
La marcha de Débora García se suma a las de Julia Torres —traspasada al FC Barcelona en la operación más cara firmada hasta ahora entre clubes de la Liga F— y Chantal Hagel, cuyo contrato expiraba el 30 de junio. Son los primeros movimientos del Sevilla FC Femenino después de cerrar la temporada.
Todavía es pronto para conocer el alcance de los cambios. Lo que ya es seguro es que el equipo perderá a una de sus capitanas y a una futbolista que convirtió la regularidad en su principal argumento: cinco temporadas, 141 partidos y una banda derecha recorrida hasta el último día.