Valentina Donolato ya sabía lo que era levantar un título antes de debutar con un primer equipo.
Tenía 16 años cuando el Milan derrotó 3-0 a la Juventus en la final del campeonato italiano sub-17 de 2022. Maria Vittoria Cappa marcó los tres goles, pero fue Donolato quien recibió el trofeo como capitana.
No era un título cualquiera. Aquel Scudetto fue el primero conquistado por un equipo femenino de la cantera del Milan. Buena parte de la plantilla estaba formada, además, por jugadoras nacidas en 2006, un año menores de lo habitual en la categoría. Donolato pertenecía a una generación que aprendía a ganar mientras la estructura femenina del club todavía escribía sus primeros capítulos.
Cuatro años después, aquella capitana abandona Milán para comenzar su primera experiencia fuera de Italia.
Logroño United ha incorporado a una futbolista de 20 años capaz de actuar como central o en el centro del campo. Llega libre después de que el Milan anunciara el 2 de julio la rescisión de mutuo acuerdo de su contrato. El movimiento pone fin a una etapa que abarcó prácticamente toda su formación y abre otra en la que deberá convertir ese aprendizaje en continuidad dentro de la Liga F.
Hasta ahora, su carrera había seguido el recorrido previsto dentro de la academia rossonera.
Después del título sub-17, Donolato avanzó hasta el equipo Primavera y entró en las categorías inferiores de la selección italiana. En octubre de 2023 marcó con la sub-19 el último gol de una victoria por 3-0 ante Irlanda del Norte que aseguró el pase de Italia a la segunda ronda de clasificación para el Europeo. Había entrado durante la segunda parte y cerró el partido con un remate de zurda.
Su progresión recibió un reconocimiento formal en abril de 2025. El Milan le concedió su primer contrato profesional junto a Anna Longobardi, Leda Gemmi y Lavinia Tornaghi, cuatro futbolistas procedentes del Primavera.
En aquel comunicado, el club todavía presentó a Donolato como centrocampista. Cuando anunció su salida quince meses después, la definió como defensa. Esa evolución ayuda a explicar el perfil que encuentra ahora Logroño United: una jugadora formada en posiciones interiores que ha ido retrasando su ubicación hasta el eje de la zaga.
El salto al primer equipo llegó durante la temporada 2025/26.
Donolato disputó sus primeros minutos oficiales el 14 de septiembre de 2025, en una victoria por 2-1 frente a la Ternana en la Serie A Women’s Cup. Entró en el minuto 90 y reconoció después que no esperaba que la oportunidad llegase aquel día. También habló de la diferencia entre el Primavera y el primer equipo y de la ayuda de las futbolistas más experimentadas para adaptarse al nuevo nivel.
Tuvo que esperar hasta el 25 de enero para debutar en la Serie A. El Milan vencía 3-0, de nuevo ante la Ternana, cuando Suzanne Bakker la introdujo en el minuto 86. Donolato sustituyó a Emma Koivisto y ocupó el lateral derecho durante el tramo final.
Fue su única aparición liguera de la temporada y su segundo partido oficial con el primer equipo.
Había completado todas las etapas de la cantera, ejercido como capitana, ganado un campeonato, representado a Italia, firmado como profesional y debutado en la élite.
Pero todavía necesitaba jugar.
Ahí se entiende su llegada a Logroño.
El club riojano no incorpora a una futbolista con una larga trayectoria en la Serie A, sino a una jugadora cuya experiencia principal todavía procede de la formación. Su fichaje es una apuesta por lo que puede llegar a ser, pero también una oportunidad inmediata para comprobar si está preparada para trasladar al fútbol sénior todo aquello que mostró en las categorías inferiores.
Su polivalencia puede facilitarle la adaptación.
El Milan la formó como centrocampista antes de utilizarla también en posiciones defensivas. Logroño United ha destacado precisamente esa capacidad para actuar tanto en el eje de la zaga como en la medular. Todavía no es una futbolista definida por decenas de partidos profesionales ni por una única posición, sino por la posibilidad de responder a diferentes necesidades mientras termina de encontrar su lugar.
También será la primera vez que deba crecer lejos del entorno que conoce.
Donolato se marcha del Milan después de haber llegado al club siendo una niña y de haber recorrido toda su estructura hasta el primer equipo. Deja atrás el lugar en el que aprendió, fue capitana y firmó su primer contrato profesional.
En Logroño tendrá que adaptarse a otro país, otro campeonato y un equipo en plena construcción.
Pero llega con una experiencia poco habitual para una jugadora de 20 años: ya sabe lo que significa formar parte del comienzo de algo.
En 2022 levantó el primer título femenino de la cantera del Milan.
En 2026, su desafío es abrirse un sitio propio en la Liga F.