En el minuto 1, con Son Moix convertido en un rugido, Cata Coll recibió un balón intrascendente y abrió los brazos. Bajó las pulsaciones de su isla con un gesto. No llevaba el brazalete, pero capitaneó el primer minuto — y aquella calma fue la primera noticia de la noche: España no había venido a hacer cuentas. Había venido a mandar.
Llevábamos una semana entera escuchando la aritmética del miedo — que si dos goles, que si la diferencia, que si la repesca. Lo escribimos por la tarde: la cuenta era una media verdad que escondía la mitad buena de la historia. España respondió con la versión completa: 4-0 a la campeona de Europa, liderato del grupo y el billete a Brasil 2027 a una sola victoria de distancia. Sobraban las cuentas. Hasta en el descanso, con el 2-0 en el marcador, el telediario seguía repitiendo que hacían falta “más de dos goles”. El fútbol, mientras tanto, iba por el tercero.
De menos a más, hasta pasar por encima
Inglaterra avisó pronto — verticalidad al espacio en el minuto 4, una rotura entre lateral y central — y durante unos minutos España pareció acusar el peso de la noche. Hasta que decidió resolverlo por el método de siempre: el balón. Presión alta que ahogó la salida inglesa, amplitud, y un vendaval de llegadas: el cabezazo de Alexia al 7, el bocajarro de Edna Imade al 11 que sacó Hampton, el remate de Mariona al 13.
El gol que abrió la lata fue un manifiesto. Minuto 18: un pie español muerde en la medular, el balón queda suelto y Patri Guijarro lo recoge con un caño, avanza metros y suelta un disparo cruzado que toca en una defensa antes de entrar. La palmesana, marcando en Palma. Robo, descaro y distancia: el partido entero en una jugada.
El segundo llegó al 36 con sello de la casa: asistencia exquisita de Mariona Caldentey —la de Felanitx, sirviendo en su isla— y derechazo de Alexia Putellas que Hampton llegó a tocar sin poder evitar. España se fue al descanso con 8 disparos por 1 de Inglaterra y un penalti sobre Edna —choque con Stanway al 43— que la árbitra croata Ivana Martincic no quiso ver, con Sonia Bermúdez desencajada en la banda.
La que insiste
La segunda parte tuvo nombre propio. Al 54, Ona Batlle condujo, puso el balón atrás y Alexia remató; Bronze la sacó bajo palos. Cualquiera habría protestado. Alexia se quedó en la jugada — fue la única que creyó — y en el rechace la empujó adentro. Doblete, 3-0, y una definición de quién es: la que insiste.
La fiesta la cerró Claudia Pina al 77, recién entrada, con un gol marca de la casa: hacia dentro desde la banda y golpeo con el interior al fondo de la red. Antes, al 75, había vuelto Aitana Bonmatí a un partido oficial con la selección: entró con el hambre del que vuelve, se calmó con el primer balón, metió un pase al espacio espectacular y en el 85 hizo bailar a la central inglesa para un remate a bocajarro que terminaría en córner — Hampton, con nueve paradas, evitó el quinto. La calidad no se oxida.
La única sombra de la noche viste el dorsal 11: Alexia pidió el cambio al 72 por molestias físicas. Habrá que esperar al parte médico para saber si el martes puede vestirse en Reikiavik.
La isla que fabricó la tormenta
Cuatro mallorquinas en una isla de cien kilómetros: Patri Guijarro de Palma, Cata Coll criada en Pòrtol, Lucía Corrales de Inca, Mariona de Felanitx. Una marcó, otra capitaneó la calma, la tercera firmó un partidazo de lateral con un tackle salvador dentro del área, y la cuarta repartió el segundo gol. Al 82, Bermúdez mandó juntas al banquillo a Corrales y Mariona para que Son Moix las despidiera de pie. Hay gestión de minutos que es también gestión de memoria.
Los números del recital: 61,9% de posesión, 18 disparos por 2 de Inglaterra, y una campeona de Europa que apenas inquietó a Cata Coll en noventa minutos. Nada que ver con Wembley: la precisión en el último pase que faltó en abril, esta vez sobró.
El pitido final, contado por la propia selección:
🏁 ¡𝗦𝗘 𝗔𝗖𝗔𝗕𝗔 𝗘𝗟 𝗣𝗔𝗥𝗧𝗜𝗗𝗢!
— Selección Española Femenina de Fútbol (@SEFutbolFem) June 5, 2026
¡ESPAÑA ASALTA EL LIDERATO DEL GRUPO!
🇪🇸 4-0 🏴 | Final.
📺 @La1_tve#FIFAWWC | #JugarLucharYGanar pic.twitter.com/7a0IRUDU5r
Lo que queda
La clasificación dice ahora lo que ninguna previa se atrevió a decir: España primera con 12 puntos y +13, Inglaterra segunda con 12 y +5, y el desempate particular en el bolsillo español. La cuenta del martes es la sencilla: ganar en Reikiavik (21:00) y España estará en Brasil por la puerta grande, sin mirar ningún otro campo. El camino completo, como lo veníamos contando.
Islandia, que ya sabe lo que es recibir tres goles de esta España, queda avisada. Por la tarde escribimos que esta selección era capaz de derretir glaciares. Después de lo de Son Moix, no parece una metáfora.