El Barça comenzará este lunes la pretemporada con una defensa diferente.
Mapi León y Ona Batlle se han marchado. Laia Aleixandri continúa recuperándose de la rotura del ligamento cruzado que sufrió en febrero y para la que el club estimó entre diez y doce meses de baja. Dos titulares han salido y otra de las centrales llamadas a ocupar un lugar importante todavía no está disponible.
Las primeras decisiones para la temporada 2026/27 se han concentrado precisamente ahí.
Renee van Asten ha llegado desde el Ajax. Martina Fernández regresa después de un año y medio en el Everton. Carla Julià deja el filial para incorporarse definitivamente al primer equipo. Julia Torres llega desde el Sevilla para continuar su formación dentro de la estructura azulgrana.
Las cuatro tienen 21 años o menos.
Una llega desde fuera, otra vuelve después de crecer en Inglaterra, una asciende desde el filial y la última empieza un recorrido que todavía deberá acercarla al primer equipo.
No ocupan el mismo lugar ni llegan con la misma responsabilidad. Pero forman parte de una misma idea.
No hay una sustituta para Mapi
Mapi deja el Barça después de nueve temporadas y más de 300 partidos. No era solamente una de las centrales titulares. Su salida de balón, su capacidad para defender lejos del área y su influencia dentro del equipo formaban parte de la identidad del Barça.
Ona también se marcha después de tres cursos en los que se convirtió en una elección prácticamente automática para el lateral derecho. Su capacidad para ocupar los dos costados, progresar con el balón y aparecer por dentro ofrecía soluciones difíciles de reproducir con una sola jugadora.
Las dos salidas afectan a posiciones diferentes, pero alteran una misma estructura.
El Barça no ha buscado una réplica de Mapi ni una sustituta directa para cada función de Ona. Ha repartido la reconstrucción entre distintos perfiles y distintos plazos.
Van Asten y Martina llegan para competir
Renee van Asten es la apuesta exterior.
La neerlandesa llega con 19 años después de completar su primera temporada en la máxima categoría con el Ajax. Fue elegida talento del año de la Eredivisie, debutó con la selección absoluta de Países Bajos y ha firmado hasta 2030.
Su incorporación responde al futuro, pero no únicamente al futuro. El Barça no ficha a una central para formarla desde cero, sino a una futbolista que ya fue titular en Ámsterdam y que llega preparada para competir por minutos.
Martina Fernández representa un camino diferente.
La defensa dejó Barcelona en enero de 2025. Pasó sus primeros seis meses en el Everton como cedida y el club inglés terminó fichándola de manera definitiva. El Barça conservó una opción de recompra y la ha utilizado para recuperarla hasta 2029.
Martina fue titular en las 22 jornadas de la última Women’s Super League, un pleno que la convirtió en fija en el Everton. A los 21 años, regresa con experiencia en una liga más física y con el conocimiento del modelo azulgrana.
Van Asten y Martina no llegan para esperar a que comience la siguiente etapa.
Llegan para participar en ella desde ahora.
Carla sube y Julia empieza
Carla Julià llegó al Barça B en 2025 y se asentó inmediatamente en el equipo. En esa misma primera temporada jugó diecisiete partidos de Liga F, trece de ellos como titular.
Ahora ha renovado hasta 2030 y tendrá ficha con la plantilla de Pere Romeu. A los 19 años, deja de ser una jugadora del filial que subía al primer equipo para convertirse en una integrante de pleno derecho.
Julia Torres comenzará desde otro escalón.
La central zurda llega desde el Sevilla con 17 años, después de debutar en Liga F y avanzar rápidamente por las categorías inferiores de la selección española. El acuerdo contempla su incorporación a la estructura formativa del Barça, no una presencia inmediata y permanente en el primer equipo.
Precisamente por eso resulta relevante.
Julia no debe asumir ahora la responsabilidad de sustituir a Mapi ni ser presentada como una solución para la próxima jornada. Su fichaje muestra que el Barça no está reconstruyendo la defensa únicamente para la temporada que comienza.
También está preparando la siguiente.
La juventud llega acompañada
El rejuvenecimiento no supone entregar toda la defensa a cuatro jugadoras jóvenes.
Marta Torrejón ha renovado hasta 2027. La segunda futbolista con más títulos de la historia del equipo afrontará su decimocuarta temporada en el club y puede superar los 500 partidos oficiales. Irene Paredes también tiene contrato hasta 2027.
Ellas mantienen el vínculo con la defensa que ganó la cuarta Champions mientras Aleixandri continúa su recuperación y las nuevas incorporaciones encuentran su lugar.
La reconstrucción tampoco está terminada. Van Asten, Martina y Julia aumentan las alternativas en el centro de la defensa, y Carla las suma en el costado izquierdo, pero el Barça todavía no ha anunciado una sustituta directa para Ona en el lateral derecho.
El mercado puede añadir nuevos movimientos.
Por ahora, la primera idea resulta visible: conservar experiencia suficiente para competir inmediatamente y aprovechar las salidas para acelerar la llegada de una nueva generación.
El Barça no ha encontrado una heredera única de Mapi.
Ha repartido el futuro de su defensa entre varias jugadoras y varios tiempos.
