La Primera Federación depara cada temporada historias de reconversión forzosa. En el caso del CD Alba Femenino (históricamente conocido como el Fundación Albacete), la campaña 2026/27 se presenta como un exigente ejercicio de resiliencia y renovación. Tras acariciar el ascenso a Liga F en el playoff del curso anterior, el club manchego afronta un cambio de ciclo integral que ha afectado tanto a la dirección de su banquillo como a la composición de un vestuario profundamente renovado durante el mercado de verano.
La salida de Virginia García de la dirección técnica cerró una etapa de estabilidad competitiva. Para liderar el nuevo rumbo, la secretaría técnica del Alba ha apostado por Rubén López. El preparador gallego aterriza en tierras manchegas procedente del SE AEM de Lleida, un rival directo al que consiguió mantener de manera constante en la zona alta de la tabla con recursos limitados. Su llegada promete dotar al equipo de un orden táctico riguroso y una mentalidad competitiva idónea para exprimir al máximo a un bloque joven.
Una reconstrucción obligada por el mercado
El gran reto del Fundación Albacete radica en reponerse de la marcha de futbolistas muy importantes en su esquema del curso pasado. La diáspora hacia otros proyectos de la categoría, destacando el trasvase de varias jugadoras clave rumbo al Alhama CF (como Laura Moreno, Lara Sierra o la portera Laura Martínez), ha obligado a la dirección deportiva a peinar el mercado en busca de perfiles con hambre y proyección.
En medio de la transformación, la figura de Marina Soriano adquiere un peso redoblado. La experimentada centrocampista cumplirá su contrato con la entidad albacetense y será el ancla indiscutible del nuevo proyecto sobre el césped. Soriano representa el ADN de lucha y entrega del club, asumiendo la responsabilidad de integrar a las jóvenes que se incorporen y mantener el nivel de exigencia competitiva en la medular.
La Ciudad Deportiva Andrés Iniesta volverá a ser la piedra angular sobre la que se edifique la permanencia. Las instalaciones de la carretera de Barrax son célebres por albergar a una afición fiel y ruidosa que empuja en los momentos difíciles, convirtiendo el feudo manchego en un escenario sumamente inhóspito para los rivales de mayor presupuesto.
Un inicio de altura ante su afición
La nueva era de Rubén López comenzará a rodar de manera oficial el fin de semana del 13 de septiembre de 2026, cuando el CD Alba Femenino debute en casa recibiendo al Atlético de Madrid B. Un primer examen de máxima exigencia que pondrá a prueba la asimilación de los nuevos conceptos tácticos y el acoplamiento de la remozada plantilla manchega frente a la velocidad de uno de los filiales más potentes de la categoría.
El camino será largo y finalizará en mayo de 2027 recibiendo al Athletic Club B. Con un formato competitivo en el que este año la lucha por evitar el descenso se prevé menos angustiosa debido a la reestructuración de la categoría a dos grupos, el Alba confía en que la ausencia de urgencias iniciales permita madurar a su joven plantel y asentarse de forma estable en la zona noble para pelear, sin complejos, por estar entre los mejores.
