El nuevo Cacereño Femenino se construye entre una despedida y una continuidad.
Tatiana Fernández cuelga los guantes después de 19 temporadas, 450 partidos y toda una carrera en el mismo club. Ernesto Sánchez, mientras tanto, afrontará su decimocuarta temporada al frente del equipo.
El equipo cambia de ciclo sin romper con la figura que ha dirigido buena parte de su historia reciente.
La reconstrucción no nace de un descenso, pero sí de una temporada que llevó al Cacereño hasta el límite.
Las extremeñas llegaron a la última jornada obligadas a ganar al Real Oviedo para asegurar la permanencia. Un gol de Carmen Acedo permitió el 1-0 en Pinilla y dejó al equipo en la novena posición, solo un punto por encima del descenso.
En Canal Extremadura, Ernesto Sánchez atribuyó la permanencia a haber recuperado la identidad del equipo: “La clave de la salvación ha sido volver a nuestro ADN más básico: defender, estar juntitas, ser solidarias y que todas demos nuestra mejor versión”.
Ahora quiere algo más.
En un mensaje difundido por el club tras su renovación, el entrenador anunció: “Vamos a por la mejor temporada de la historia del Cacereño Femenino”. La frase eleva las expectativas de un proyecto que hace apenas unos meses todavía peleaba por no abandonar la categoría.
Una portería después de Tati
El primer cambio tiene un peso inevitablemente simbólico.
Tati formaba parte del equipo desde su creación. Fue capitana, referente y una de las futbolistas que acompañaron al club durante todo su crecimiento hasta consolidarse en la segunda categoría nacional.
Su retirada deja una vacante bajo los palos, pero también una presencia imposible de sustituir mediante un solo fichaje.
Carlota Alcalde llega para abrir una etapa distinta en una portería en la que continuará Delia Baz, que afrontará su duodécima temporada en el club.
El relevo resume buena parte de la construcción de la plantilla: incorporar jugadoras sin renunciar a quienes ya conocen el club.
Carmen Acedo, autora del gol de la permanencia, continuará en el centro del campo. También seguirán Midori Yoshimura, Victoria Arévalo, Cora Jiménez, Sara Carrillo y Alejandra López, mientras Tsubaki Hayashi pasa a formar parte del primer equipo.
Nueve fichajes y una salida hacia Liga F
La reconstrucción no se limita a la portería.
Además de Carlota Alcalde, han llegado la internacional costarricense Sofía Varela, las defensas Irune Cervera, Ana Fernández y Lucía Bonilla, y Marina Sánchez, Yanira Morán, Sara Suárez y Sara Caparroz.
Caparroz, nacida en 2007 y procedente del Madrid CFF B, fue anunciada como la novena incorporación de una plantilla que combina experiencia con futbolistas jóvenes todavía en crecimiento.
El equipo también pierde a una de sus principales jugadoras ofensivas.
Yorladiz Díaz ha fichado por el Deportivo Alavés y competirá en Liga F después de dos temporadas en Cáceres. Su salida obliga al Cacereño a repartir una parte de la velocidad, la potencia y el desequilibrio que aportaba la atacante colombiana.
El reto no consiste únicamente en sustituir nombres.
El Cacereño debe transformar un equipo que aseguró la permanencia en la última jornada en otro capaz de competir con mayor estabilidad. La continuidad de Ernesto Sánchez conserva una identidad reconocible, pero las nueve incorporaciones obligarán a reconstruir buena parte de las piezas encargadas de ejecutarla.
Tati ya no estará bajo los palos. Yorladiz ya no estará en ataque.
El entrenador, sin embargo, no habla de transición.
Habla de la mejor temporada de la historia.