El Levante que disputará la Primera Federación 2026/27 empieza a tomar forma alrededor de una experiencia concreta: la de futbolistas que ya conocen el camino del ascenso.
Iria Castro, Lía Muiño y Dana Benítez son las tres primeras incorporaciones anunciadas por el club. Proceden de trayectorias diferentes y juegan en posiciones distintas, pero las tres han formado parte de equipos que consiguieron subir de categoría.
No parece una coincidencia menor en una plantilla que se está construyendo con un objetivo inmediato. El propio Levante presentó a Javier Aguado como el entrenador encargado de devolver al equipo a la máxima categoría. El técnico también ha asumido públicamente esa exigencia: «Tenemos la ilusión y la exigencia de volver a Liga F».
El reto comenzará el 13 de septiembre en el campo del Alhama, el otro equipo descendido desde la máxima categoría. Para entonces, el Levante deberá haber convertido sus primeros movimientos en un equipo capaz de competir por una de las dos plazas de ascenso.
Tres fichajes con experiencia en ascensos
La incorporación más reciente es Iria Castro.
La defensa burgalesa llega procedente del DUX Logroño y ha firmado hasta junio de 2028. Puede actuar como central o como lateral izquierda y viene de completar cuatro temporadas en el conjunto riojano.
Castro fue una pieza importante del equipo que ascendió a Liga F en la temporada 2024/25 y aportó seis goles durante aquella campaña. En el curso posterior mantuvo su protagonismo en la máxima categoría: disputó 23 encuentros y acumuló 1.450 minutos entre Liga F y la Copa de la Reina.
El Levante incorpora así a una futbolista de 24 años que no solo ha competido en la división a la que el club quiere regresar. También conoce el curso anterior al ascenso: la presión de la parte alta y la necesidad de sostener una candidatura durante toda la temporada.
Lía Muiño fue el primer fichaje anunciado.
La centrocampista gallega ha participado en dos ascensos del Deportivo. Formó parte de la plantilla inicial del proyecto blanquiazul y celebró la llegada a la máxima categoría en 2018/19, antes de marcharse a Estados Unidos. Regresó al club en 2023 y volvió a subir durante la temporada 2023/24.
Después de jugar cedida en el Atlético Vilalonga, la pasada campaña disputó doce partidos con el primer equipo del Deportivo. Ahora se ha comprometido con el Levante hasta 2028.
Dana Benítez aporta una experiencia distinta. La centrocampista se formó en las canteras del Atlético de Madrid y del CD Tacón, posteriormente convertido en el Real Madrid. Durante su segunda etapa como rojiblanca ganó la Segunda Federación y ascendió a Primera Federación con el filial del Atlético.
Su progresión le permitió entrar en la dinámica del primer equipo y debutar en la Liga de Campeones frente al Rangers. La última temporada la repartió entre el Racing Power portugués y el Fundación Albacete, con el que jugó doce partidos después de incorporarse en enero.
Las tres incorporaciones tienen entre 22 y 26 años y han firmado hasta 2028. El Levante no las incorpora únicamente para atravesar una campaña en Primera Federación, sino para formar una base que pueda mantener continuidad si el equipo consigue subir.
La cantera pasa al primer plano
La reconstrucción no se está realizando solo mediante fichajes.
Inés Rizo, Daniela Luque y Núria Morell han ampliado sus contratos hasta 2028 y pasarán a tener ficha del primer equipo. Las tres proceden de la estructura del filial, aunque llegan a esta transición con recorridos diferentes.
Rizo es quien acumula más experiencia con la primera plantilla. La delantera disputó 23 encuentros entre Liga F y la Copa de la Reina durante la última temporada. También marcó cinco goles en los seis partidos que jugó con el filial.
Daniela Luque participó en doce encuentros oficiales con el primer equipo durante el curso 2025/26. La centrocampista, nacida en 2006, había llegado al filial en la temporada 2023/24 y debutó en Liga F al comienzo del curso siguiente.
Morell todavía no ha disputado un partido oficial con la primera plantilla. La pasada campaña jugó 22 encuentros con el filial y se incorporó a los entrenamientos del primer equipo durante el tramo final.
Su promoción muestra que el Levante no utilizará la cantera únicamente para completar convocatorias. Algunas de sus futbolistas tendrán que asumir un espacio estable dentro de la nueva plantilla.
La continuidad de Alma Velasco hasta 2029 y de Núria Escoms hasta 2028 amplía esa apuesta. Ambas llegaron al club en edad alevín y completaron toda su formación dentro de la estructura granota.
Los primeros anuncios convierten así el protagonismo de la cantera en algo más que una declaración de intenciones.
Alharilla evita una reconstrucción sin memoria
En medio de la transformación, el Levante conservará a la futbolista que mejor representa su continuidad histórica.
Alharilla Casado ha renovado hasta 2029. Llegó al club en el verano de 2012 y acumula 356 partidos oficiales y 43 goles con la camiseta granota.
La capitana ha participado en dos ediciones de la Liga de Campeones, dos finales de la Supercopa de España y una final de la Copa de la Reina. Ahora también formará parte del equipo que tendrá que competir por regresar desde Primera Federación.
Su continuidad evita que la reconstrucción empiece sin memoria. Alharilla enlaza al Levante que llegó a competir en Europa con una plantilla joven que deberá asumir una obligación diferente: no mantenerse entre los mejores, sino recuperar su lugar entre ellos.
Una obligación que no concede ventajas
Javier Aguado conoce el club. Fue segundo entrenador de Ángel Villacampa durante la temporada 2021/22, cuando el Levante disputó la fase previa de la Liga de Campeones. Después dirigió al Elche y pasó por el banquillo del Madrid CFF en Liga F.
Regresa como primer entrenador con una idea deportiva declarada: construir un equipo atrevido y ofensivo mediante el equilibrio entre experiencia, juventud y cantera.
También vuelve con una exigencia que el Levante no ha intentado esconder.
La historia del club, su pasado reciente en Liga F y el perfil de sus primeras incorporaciones lo situarán entre los principales candidatos al ascenso. Pero Primera Federación no concede ventajas por trayectoria.
Solo el campeón subirá directamente. Los equipos situados entre la segunda y la quinta posición tendrán que disputar el playoff por la otra plaza.
El Levante deberá convertir su condición de favorito en regularidad durante 26 jornadas, convivir con la presión de ganar y evitar que la urgencia desfigure su apuesta por las futbolistas jóvenes.
Los primeros movimientos todavía no completan el equipo, pero sí permiten reconocer su dirección.
El Levante ficha futbolistas que ya saben ascender, promociona a quienes deben crecer con el club y conserva a la jugadora que mejor conoce su historia.
No está preparando simplemente una temporada en Primera Federación. Está intentando construir el equipo con el que dejarla.