La Primera Federación femenina tendrá seis filiales entre sus catorce participantes durante la temporada 2026/27.
Esos seis equipos ocuparán casi la mitad de la segunda categoría. Todos podrán proclamarse campeones, pero ninguno podrá ascender a Liga F mientras su primer equipo permanezca allí.
La clasificación reunirá así a equipos con dos objetivos diferentes. Ocho clubes perseguirán las dos plazas de ascenso. Los otros seis medirán el rendimiento de sus jóvenes frente a rivales adultos, algunos de ellos construidos expresamente para regresar o llegar por primera vez a la élite.
La temporada pasada permitió comprobar las consecuencias. El Barcelona B terminó primero y conquistó su tercer título en cuatro años, pero fue el Alavés, segundo clasificado, quien ascendió directamente. Los filiales tampoco podían participar en el playoff, por lo que las plazas de promoción pasaron a los siguientes equipos con derecho a subir.
No fue una anomalía reglamentaria. Las bases permiten a un filial proclamarse campeón, pero establecen que su derecho de ascenso y su posible plaza en la promoción correspondan al siguiente clasificado cuando el primer equipo ya compite en Liga F.
Los proyectos que esperan en Segunda Federación
La presencia de seis filiales adquiere otra dimensión al mirar hacia la categoría inferior.
En Segunda Federación competirán 42 equipos distribuidos en tres grupos. Allí estarán el Betis, el Real Oviedo, el Europa y el AEM después de descender, junto a proyectos en crecimiento como As Celtas y clubes con trayectoria en el fútbol femenino como el Zaragoza CFF o el Málaga.
Sus situaciones son muy distintas.
El Betis intenta reconstruir un equipo que jugaba en Liga F hace poco más de un año. As Celtas todavía está completando las primeras etapas de una sección creada en 2024 que consiguió subir a categoría nacional en su primera temporada. Otros llevan varias campañas buscando un ascenso que les permita acercarse a la máxima categoría.
Todos persiguen una de las catorce plazas que existen ahora mismo en Primera Federación.
Mientras tanto, los filiales continúan progresando. Athletic B y Real Sociedad B consiguieron el ascenso la pasada temporada y elevaron de cuatro a seis el número de equipos dependientes en el segundo nivel.
Su llegada refleja el trabajo realizado por clubes capaces de sostener una cadena formativa hasta las puertas de Liga F. También modifica una competición cuyos participantes ya no comparten el mismo premio deportivo.
La categoría actual intenta reunir la formación de las mejores jóvenes, las aspiraciones de los descendidos y el crecimiento de los clubes que llegan desde abajo. El grupo único ha elevado el nivel, pero sus catorce plazas ya no reflejan la cantidad de proyectos que aspiran a competir en él.
La respuesta llegará en 2027
La temporada 2026/27 será la última con el formato actual.
En 2027/28, la Primera Federación pasará de catorce a 28 participantes y se dividirá en dos grupos. Para completar la nueva composición, los cinco primeros de cada grupo de Segunda Federación ascenderán durante el próximo curso: quince equipos en total.
FemGol ya explicó cómo funcionará esa transición, con un único descenso desde Primera Federación y quince ascensos desde Segunda. Para este debate, lo importante es su resultado.
Los clubes que han invertido durante años en sus canteras conservarán una competición exigente para preparar jugadoras. Al mismo tiempo, quince equipos ascenderán desde Segunda Federación y se situarán a un paso de Liga F.
Entre ellos podría haber nuevos filiales. La reforma no pretende reducir su número, sino cambiar las dimensiones de la categoría: seis equipos B ocupan ahora casi la mitad de las plazas; con 28 participantes, su presencia tendrá un efecto muy diferente.
La ampliación tampoco garantiza por sí misma un formato mejor.
El grupo único reúne a todos los aspirantes en una misma clasificación y obliga a competir contra los rivales más fuertes. La división puede provocar diferencias de nivel entre los dos grupos, eliminar algunos enfrentamientos y hacer más compleja la lucha por el ascenso. También habrá que comprobar si los clubes que suban pueden asumir las exigencias económicas de la categoría.
Pero la reestructuración responde a una realidad que ya puede verse antes de comenzar la temporada. La Primera Federación tendrá seis filiales entre catorce equipos mientras decenas de clubes intentan avanzar desde el escalón inferior.
En 2027/28 seguirán existiendo filiales, descendidos y proyectos emergentes.
La diferencia es que ya no tendrán que concentrarse todos en una liga de catorce.