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JUGADORAS · JOSÉ MERA CUEVAS

El equipo bajó, ella no: Aitana Zumárraga se queda en Liga F

Dejó Osasuna después de seis temporadas y 160 partidos para cumplir el sueño de jugar en Liga F. El Alhama descendió, pero su primera campaña en la élite le ha abierto las puertas del Eibar.

El 30 de agosto de 2025, Aitana Zumárraga saltó al césped del Johan Cruyff para disputar el primer partido de su vida en Liga F. Tenía 24 años, acababa de abandonar Pamplona por primera vez y el calendario le había preparado el estreno menos gradual posible: el Barcelona, fuera de casa y Aitana Bonmatí apareciendo por su banda.

El Alhama perdió 8-0. El debut había llegado de la manera más áspera posible, ante el campeón y en un partido decidido desde muy pronto. Pero el resultado no podía borrar lo esencial. Después de seis temporadas intentando ascender con Osasuna, ya era futbolista de Liga F.

Diez meses después, el Alhama ha descendido. Ella no.

La SD Eibar anunció este miércoles su fichaje hasta junio de 2027. La lateral navarra afrontará así una segunda temporada consecutiva en la élite. El movimiento no solo añade una jugadora a la plantilla armera: confirma que su primer año en la categoría no fue una visita.

De extremo a lateral

Antes de convertirse en una defensa de Liga F, Zumárraga fue una niña que jugaba con chicos en Mendillorri.

Su recorrido continuó en Lezkairu y el CD Amigó antes de incorporarse al Mulier en 2016. Tenía 15 años y todavía era presentada como un extremo puro, rápido y de largo recorrido. Había marcado cuatro goles durante la temporada anterior.

Tres años después, Osasuna la fichó como lateral.

Entre ambas descripciones aparece buena parte de la futbolista que llegaría después. La velocidad y la capacidad para recorrer la banda permanecieron, pero su lugar en el campo retrocedió. Allí construyó una carrera basada menos en el brillo puntual que en la continuidad, el esfuerzo y la disponibilidad.

El fichaje por Osasuna tampoco era un paso cualquiera. Zumárraga había recibido su primera camiseta rojilla con cuatro años. Su padre le había repetido desde pequeña que le gustaría verla jugar algún día en el equipo de su tierra.

Cuando el club la incorporó en 2019, aquel deseo familiar se convirtió en una posibilidad real.

El sueño de Osasuna

Aitana Zumárraga permaneció seis temporadas en el primer equipo rojillo. Disputó 160 partidos, llegó a ejercer como capitana y pudo jugar en El Sadar. Cumplió casi todo lo que aquella niña de la primera camiseta podía haber imaginado.

Faltó una cosa: el ascenso.

Osasuna se acercó varias veces a Liga F durante aquellos años. En 2023, el Granada eliminó al conjunto navarro en las semifinales del playoff. Una temporada después, el equipo avanzó hasta la final y venció al Espanyol en El Sadar, pero perdió la eliminatoria en Barcelona.

El último intento fue diferente. Osasuna terminó la temporada 2024/25 sin alcanzar siquiera el playoff. Para Zumárraga significaba cerrar su sexto curso en el club todavía en la segunda categoría.

Su decisión fue tan dolorosa como comprensible. Podía continuar esperando a que Osasuna alcanzara Liga F o marcharse para intentarlo por otro camino.

Eligió marcharse.

«Me voy para poder cumplir un sueño, el de jugar en Liga F, que aquí no se ha podido dar», explicó días después de anunciar su despedida. En aquella misma entrevista tampoco cerró la puerta al regreso: cuando le preguntaron si le gustaría volver algún día a un Osasuna en la máxima categoría, respondió que aquello también sería un sueño.

No se alejaba del club porque hubiera dejado de sentirlo. Se alejaba porque su carrera no podía seguir esperando.

Salir de casa para llegar

El Alhama acababa de ascender cuando incorporó a Zumárraga en julio de 2025. La navarra no había participado en aquel ascenso: llegó después, como parte de la plantilla encargada de competir en la máxima categoría.

Era su primera salida de Pamplona. A la adaptación deportiva se añadió el cambio de ciudad, de clima y de rutina. Después de jugar durante seis años para el mismo club y permanecer toda su trayectoria en Navarra, tenía que empezar de nuevo en Murcia.

El premio apareció pronto. El calendario situó al Alhama frente al Barcelona en la primera jornada y Zumárraga salió como titular. Su primer recuerdo en Liga F quedó unido a una goleada, pero también a la imagen de una futbolista que había aceptado dejar atrás el lugar donde quería triunfar para competir por fin donde quería estar.

No llegó a la categoría para hacerse una fotografía.

Durante la temporada disputó 23 partidos de Liga, acumuló 1.814 minutos y dio una asistencia. Sumando todas las competiciones, su balance con el Alhama ascendió a 25 encuentros y 1.978 minutos.

Fue una presencia habitual dentro de un equipo obligado a convivir con la zona baja. En diciembre, cuando la clasificación comenzaba a estrecharse, Zumárraga hablaba de recuperar las porterías a cero y de construir la reacción desde la defensa. El Alhama no consiguió cambiar su destino y terminó descendiendo, pero ella completó el año demostrando que podía sostenerse en la categoría.

Ese es el dato que explica su fichaje mejor que cualquier estadística aislada.

Llegar y quedarse

Cumplir el sueño de debutar en Liga F dependió de una decisión: abandonar Osasuna. Permanecer en ella ha dependido de lo que hizo después.

El Eibar no incorpora a una jugadora que todavía espera saber si puede competir en la élite. Ficha a una lateral que ya ha atravesado una temporada completa, que ha jugado más de 1.800 minutos de Liga y que conoce las exigencias de defender dentro de un equipo que pelea por sobrevivir.

En Ipurua encontrará un contexto diferente, pero no necesariamente sencillo. El Eibar terminó la temporada en decimotercera posición y aseguró su continuidad en la máxima categoría. Zumárraga llega después de haber vivido desde dentro una campaña marcada por la pelea en la zona baja y por la necesidad de competir cada jornada bajo presión.

También llega habiendo aprendido que alcanzar una categoría y pertenecer a ella son cosas distintas.

El 30 de agosto de 2025 cumplió el primer objetivo. El 24 de junio de 2026 recibió la confirmación del segundo.

Aitana Zumárraga tuvo que dejar el club de su vida para alcanzar Liga F. El descenso del Alhama amenazaba con devolverla al punto de partida, pero sus minutos en Murcia han encontrado continuidad en Eibar.

Su equipo bajó. Ella se ganó el derecho a quedarse.

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JM

José Mera Cuevas

Fundador y Editor

Fundador y editor de FemGol. Aficionado al fútbol de toda la vida; simplemente cambió de canal y no piensa volver.

contacto@femgol.com