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En la plantilla del Athletic, Elene Gurtubay aparece como delantera. Cuando el club anunció su debut con el primer equipo, la presentó como centrocampista. España también la utiliza por dentro.
No hace falta resolver la contradicción. Las dos etiquetas describen una parte de su fútbol.
Gurtubay participa lejos del área, pero tiene capacidad para terminar cerca de ella. Recibe, gira, conduce y acompaña el ataque. No destaca por ocupar una posición inesperada, sino por enlazar zonas que muchas veces se reparten entre futbolistas diferentes.
Llegar a Lezama desde fuera
Nacida en Bilbao en 2007, comenzó a jugar en el San Ignacio y continuó su formación en el Bizkerre. Pasó por el cadete, el segundo equipo y la primera plantilla antes de incorporarse al Athletic Club en el verano de 2024.
No había recorrido durante años las categorías de Lezama. Llegó con una formación construida fuera y avanzó con rapidez.
En su primera temporada con el filial disputó 26 partidos y marcó cinco goles. Un curso después, el 7 de diciembre de 2025, debutó con el primer equipo. Lo hizo como titular ante el Levante, no mediante una aparición testimonial en los últimos minutos.
Terminó la campaña con 21 partidos oficiales con el Athletic —18 en Liga F, dos en la Copa de la Reina y uno en la Supercopa— y un gol. También disputó ocho encuentros y anotó dos tantos con el filial.
En apenas dos temporadas pasó de llegar a Lezama a competir de manera habitual con la primera plantilla.
Entre el centro del campo y el área
Gurtubay puede bajar para ofrecer una salida y recibir orientada. Maneja las dos piernas, encuentra giros cuando dispone de espacio y tiene potencia para avanzar mediante la conducción.
Su valor aumenta cuando la jugada continúa. Después de intervenir en el inicio, acompaña la progresión y busca posiciones más adelantadas. Así puede comenzar una posesión como centrocampista y terminarla en una zona propia de una atacante.
Con 18 años, todavía no necesita quedar encerrada en una posición. Su reto será convertir esa amplitud en una función estable dentro del primer equipo.
Una futbolista con más espacio
El Europeo sub-19 no descubre a Gurtubay, pero permite medir su crecimiento.
Ya formó parte de la selección que conquistó el campeonato en 2025, aunque entonces tuvo un papel reducido. Ha regresado un año después con una temporada de experiencia en Liga F y una presencia mayor dentro del equipo.
Su gol ante Austria mostró una de sus principales virtudes. Gurtubay acompañó el ataque, alcanzó la frontal y recogió el rechace de un disparo de Rosalía Domínguez para marcar el segundo tanto español. No necesitó permanecer junto al área para llegar a ella en el momento adecuado.
El Europeo ha servido para medir cuánto ha crecido. Después del torneo, el desafío será convertir esa presencia en continuidad dentro del Athletic.
Su posición definitiva puede esperar. Su llegada al fútbol profesional, no.