Sigue el Europeo Sub-19 Femenino: Consulta el calendario, los resultados y la cobertura completa de la selección española en nuestro especial del torneo.
Lucía Rivas empezó a jugar al fútbol durante los descansos.
Tenía cinco años y acompañaba a su padre a los partidos de veteranos del Caldas. Mientras los mayores dejaban el campo, ella entraba con sus amigos. No había una escuela, una prueba ni una decisión sobre el futuro. Solo una niña esperando el intermedio para poder jugar.
«Empecé a jugar con cinco años en los descansos de los partidos de mi padre», contó en mayo de 2024.
Al año siguiente se incorporó al Caldas. Permaneció allí tres temporadas y después continuó en el Atlético Cuntis, donde compitió en equipos mixtos, acudió a torneos y comenzó a aparecer en las convocatorias territoriales.
Mucho antes del Deportivo, de las selecciones españolas y de la Liga F, estuvieron aquellos minutos prestados durante los partidos de su padre.
De Caldas a Abegondo
Lucía Rivas Moure nació el 23 de agosto de 2007 en Caldas de Reis. Se incorporó a la estructura del Deportivo durante la temporada 2021/22, cuando tenía catorce años.
En el curso siguiente compitió con licencia del Orzán y formó parte de los equipos que conquistaron la Liga Gallega cadete y la Copa de A Coruña juvenil. El recorrido desde el fútbol mixto hasta una de las principales canteras femeninas de Galicia comenzaba a acortarse.
Su posición estaba clara para ella. En una entrevista publicada cuando tenía 16 años se definió como extremo izquierdo y eligió cuatro características para explicarse: rápida, desequilibrante, determinante y generosa.
La última palabra decía tanto como las tres anteriores.
«Lo importante es ganar, no quién meta el gol», explicó.
El 7 de enero de 2024 debutó con el primer equipo del Deportivo ante el Alba Fundación. Irene Ferreras la incluyó como titular y Lucía disputó después otros ocho encuentros de Primera Federación. Terminó aquella primera experiencia con 222 minutos en la categoría de plata.
Tenía 16 años y ya formaba parte de un equipo que perseguía el regreso a la élite.
Un ascenso y un Europeo
El Deportivo certificó el ascenso a Liga F el 21 de abril de 2024. Derrotó por 3-1 al Cacereño ante 14.057 personas en Riazor, la mayor asistencia registrada hasta entonces en la segunda categoría.
Lucía no intervino en el partido decisivo, pero había participado durante la temporada que devolvió al equipo a Primera. Aquel ascenso parecía abrirle la puerta para comenzar a competir entre las mejores la temporada siguiente.
Antes debía jugar otro torneo.
En mayo viajó a Suecia con la selección española sub-17 para disputar el Campeonato de Europa. Participó en tres de los cinco encuentros y fue titular ante Bélgica en la última jornada de la fase de grupos.
Jugó 72 minutos. Atacó desde la izquierda, apareció repetidamente al espacio, condujo hacia dentro y buscó el remate. España terminó ganando 0-5.
Lucía no disputó la final contra Inglaterra. Ella misma reconocería después que no había tenido minutos en todos los partidos y que debía entender cuál era su función dentro del equipo. Consideraba, aun así, que había aprovechado el tiempo que le correspondió.
España venció por 0-4 y se proclamó campeona de Europa.
En unos meses, Lucía había debutado con el Deportivo, formado parte de un ascenso a Liga F y ganado un título continental. Su objetivo para la nueva temporada era continuar aprendiendo, disponer de más minutos con el primer equipo y permanecer en la máxima categoría.
Todo parecía conducirla hacia allí.
Doce minutos
Lucía cumplió 17 años el 23 de agosto de 2024.
Al día siguiente fue titular frente al Valencia en el Trofeo Ciudad de Salamanca, un amistoso de pretemporada. El Deportivo preparaba su regreso a Liga F y ella intentaba abrirse un espacio en la plantilla que competiría en la máxima categoría.
Su partido terminó en el minuto 12.
La lesión resultó ser una rotura del ligamento cruzado anterior. Tuvo que pasar por quirófano y se quedó sin disputar la temporada que debía servirle para estrenarse en Primera.
Lucía había llegado a Liga F con el Deportivo, pero no podría jugarla.
Dos meses después, cuando todavía se encontraba al comienzo de la recuperación, el club amplió su contrato hasta 2027. El Deportivo mantenía su apuesta sin saber todavía cuándo volvería ni en qué condiciones podría hacerlo.
Durante la temporada 2024/25 no disputó ningún partido oficial.
Mientras sus compañeras competían por la permanencia, su calendario era otro. No estaba dividido en jornadas ni tenía una clasificación que permitiera medir los avances. Su regreso dependía de una recuperación larga cuyo final no podía fijarse desde el comienzo.
421 días
Lucía volvió a competir el 19 de octubre de 2025.
Habían pasado 421 días desde la lesión sufrida en Salamanca. Entró en la segunda parte de un encuentro de Segunda Federación entre el Racing Féminas y el Deportivo B.
El partido terminó con derrota por 1-0. Para ella, el resultado convivía con otra noticia: volvía a aparecer en un acta y a disputar minutos oficiales.
El regreso al primer equipo no fue inmediato. Primero necesitó recuperar ritmo con el filial. Después jugó en la Copa de la Reina ante el Guiniguada Apolinario y se sentó en el banquillo en Liga F frente al Levante.
El 22 de noviembre, Fran Alonso le dio entrada en los minutos finales del partido contra el Sevilla.
El Deportivo perdía 3-1 y apenas quedaba tiempo. Lucía no tuvo margen para cambiar el encuentro, pero aquel momento significaba algo que había esperado durante más de un año: su debut en Liga F.
Había alcanzado la categoría con el ascenso de 2024. Ahora acababa de llegar a ella por segunda vez.
La primera titularidad
La oportunidad de comenzar un partido apareció el 25 de enero de 2026.
El Deportivo visitaba al DUX Logroño en Las Gaunas. Lucía formó como extremo en su primera titularidad en Liga F, 98 días después de volver a competir con el filial.
El Dépor ganó 0-4.
Lucía asistió a Paula Gutiérrez en el segundo gol y marcó el cuarto en el minuto 64. Su primera aparición en un once de la máxima categoría terminó con su primer gol y su primera asistencia.
Fran Alonso destacó después su valentía, su capacidad para buscar el uno contra uno y todo lo que había aportado al equipo.
La lesión explicaba el recorrido hasta aquella tarde, pero no el partido que había jugado. Lucía no fue titular como reconocimiento a lo que había sufrido. Fue titular para atacar, desequilibrar y ayudar al Deportivo a ganar.
Terminó la temporada con 14 encuentros de Liga F, cinco de ellos como titular, y un gol. También participó en once partidos con el Deportivo B, ocho desde el inicio, mientras el filial peleaba por mantenerse en Segunda Federación.
Su vuelta no quedó reducida al instante emotivo de reaparecer. Volvió al filial, alcanzó el primer equipo y se convirtió en una integrante real de la rotación.
Volver también con España
La lesión había interrumpido igualmente su recorrido internacional.
Lucía ya había sido convocada por la selección sub-16 y se había proclamado campeona de Europa sub-17. Sin embargo, el año fuera de los terrenos de juego la apartó de unas categorías en las que cada temporada cambia la generación y cada concentración puede abrir o cerrar una puerta.
Su primera llamada con la sub-19 llegó en enero de 2026, tres meses después de reaparecer. Repitió en febrero y marzo y entró en la convocatoria para disputar la ronda decisiva de clasificación del Europeo.
Jugó la segunda parte ante Hungría y volvió a entrar tras el descanso frente a Irlanda del Norte. España ganó ambos encuentros por 3-0 y consiguió finalmente el billete para la fase final.
David Aznar la incluyó entre las veinte futbolistas elegidas para defender en Bosnia y Herzegovina los cuatro títulos europeos consecutivos conquistados por España.
La selección también había vuelto a encontrarla.
Una apuesta confirmada
El 25 de junio de 2026, tres días antes del debut de España en el Europeo sub-19, el Deportivo anunció la ampliación de su contrato hasta 2028, con posibilidad de prolongarlo.
La renovación incluía otro paso: Lucía tendrá ficha del primer equipo a todos los efectos.
El club ya había confiado en ella durante la lesión, cuando la renovó hasta 2027 sin haber podido verla regresar. La nueva ampliación llegó después de que volviera a competir, debutara en Liga F, marcara en su primera titularidad y recuperara su lugar en las selecciones inferiores.
La primera renovación fue una espera.
La segunda, una confirmación.
Llegar dos veces
Las trayectorias de cantera suelen presentarse como una línea ascendente: el primer club, la formación, el filial, el debut y la élite.
La de Lucía Rivas dejó de ser lineal cuando tenía 17 años.
Había debutado con el Deportivo, formado parte de un ascenso y ganado un Europeo. Cuando la máxima categoría parecía el siguiente peldaño, tuvo que regresar al quirófano, a la rehabilitación, al filial y a los minutos finales de un partido que ya estaba decidido.
Volvió a conquistar uno por uno los espacios que parecían alcanzados.
Ahora llega al Europeo sub-19 con 18 años, experiencia en Liga F y un contrato que la integra definitivamente en el primer equipo del Deportivo. Todavía se encuentra al comienzo de su carrera y no existe ninguna garantía sobre hasta dónde llegará.
Pero hay algo que ya forma parte de ella.
Lucía Rivas alcanzó la élite dos veces.
En la segunda, marcó.