Nerea Carmona vio desde el banquillo el primer partido de España en el Europeo sub-19. La selección dominó a Suiza, remontó el marcador y terminó concediendo el empate en el minuto 87.
Tres días después, David Aznar modificó cuatro posiciones de su once. Una de ellas fue el centro de la defensa. Nerea entró ante Islandia, disputó completo el 4-0 y volvió a jugar los 90 minutos frente a Austria, en la victoria por 2-1 que aseguró el primer puesto del grupo. Pasó además de formar en una línea de tres a hacerlo en una defensa de cuatro.
Entró y se quedó.
El contexto ayuda a entender el valor de ese cambio. España llegó a Bosnia con campeonas de Europa, goleadoras de grandes torneos y jugadoras formadas en las canteras del Barcelona y el Real Madrid. Nerea también es una futbolista de futuro, pero su nombre no aparecía entre los principales reclamos de la convocatoria.
Su recorrido ha tenido menos focos. Nació en Barcelona el 19 de enero de 2007 y juega como central en el FC Ona Sant Adrià, dentro de la estructura del FC Badalona Women.
Debutó en Liga F en diciembre de 2023 y ha sumado minutos en la máxima categoría durante las tres últimas temporadas. En la campaña 2025/26 alcanzó su mayor continuidad y llegó a ser titular ante el Barcelona en el derbi catalán.
Trabajo antes que ruido
Después de estrenarse en Primera División, Nerea explicó su manera de entender el camino hacia la élite:
«Con talento no solo se llega a Primera División. Hay mucho más allá como el trabajo, la constancia y la disciplina».
La frase encaja con su trayectoria. No ha sido una presencia indiscutible durante todo el ciclo de la selección sub-19 ni pertenece al grupo con más títulos de la convocatoria. Su paso por las categorías inferiores ha avanzado entre entrenamientos, convocatorias y oportunidades que debía aprovechar para continuar.
Estuvo durante la clasificación para este Europeo y David Aznar la incluyó finalmente entre las veinte elegidas para viajar a Bosnia. Allí comenzó fuera del equipo, pero fue una de las piezas utilizadas para corregir el empate inicial.
No hay una acción espectacular que explique su entrada. Tampoco una crónica que la presente como la gran protagonista de las victorias. Su aportación está en algo menos visible y más difícil de sostener: ocupar el puesto, adaptarse a dos estructuras defensivas y completar los 180 minutos en los que España pasó del tropiezo inicial al primer puesto del grupo.
Este martes, España se enfrenta a Suecia por una plaza en la final. Nerea Carmona llegó al Europeo rodeada de futbolistas señaladas desde hace años como grandes promesas. Ha alcanzado las semifinales como una de las jugadoras en las que Aznar ha encontrado una certeza.