Aitana Bonmatí, Alexia Putellas y Ghizlane Chebbak.
Esas fueron las tres centrocampistas del FIFPRO World 11 de 2025. Una votación en la que participaron más de 6.000 futbolistas profesionales situó a la capitana marroquí junto a dos de las mejores jugadoras del mundo.
Con 35 años y recién completada su primera temporada entera en una liga europea, Chebbak se convirtió en la primera marroquí elegida para el World 11 femenino y en la segunda africana, después de Barbra Banda, en lograrlo. Era el reconocimiento internacional a una trayectoria de casi dos décadas lejos de los focos europeos.
El primer regalo de su padre fue un balón
Ghizlane Chebbak creció en una familia en la que el fútbol era protagonista. Su padre, Larbi Chebbak, fue internacional con Marruecos durante los años setenta y formó parte de la selección que ganó la Copa África masculina de 1976.
De él heredó la pasión. El primer regalo que recibió de su padre fue, precisamente, un balón.
Empezó jugando con niños en el Difaâ Aïn Sebaa de Casablanca y después pasó por el Rachad Bernoussi. Recorrió varios clubes marroquíes en una época en la que las oportunidades para las mujeres eran escasas.
Su primera experiencia en el extranjero llegó en 2011, pero la revolución egipcia truncó su paso por el Misr El Makasa. Regresó a casa y en 2012 encontró en AS FAR el lugar desde el que construiría su carrera.
Más de una década en AS FAR
Durante más de diez años se consolidó como una de las grandes figuras del fútbol marroquí. Ganó repetidamente la Liga y la Copa del Trono y firmó registros goleadores espectaculares: 54 goles en 20 partidos durante la temporada 2013/14.
En 2021 participó en la primera edición de la Champions africana femenina. Un año después, AS FAR se proclamó campeón continental, aunque una lesión impidió a Chebbak disputar el torneo.
El salto a Europa a los 33 años
El gran cambio llegó en 2022: fue elegida mejor jugadora de la Copa África, compartió la Bota de Oro y llevó a Marruecos hasta su primera final continental y su primer Mundial. En Australia y Nueva Zelanda 2023, las Leonas del Atlas alcanzaron los octavos de final.
En enero de 2024, con 33 años, fichó por el entonces Levante Las Planas, posteriormente denominado Levante Badalona. En año y medio disputó 38 partidos de Liga F y marcó cinco goles. Después jugó una temporada en el Al Hilal saudí, club del que se despidió a finales de junio de 2026.
Durante ese periodo llegó el gran reconocimiento: fue nombrada mejor jugadora africana de 2025 y elegida para el FIFPRO World 11.
Dos Botas de Oro y una copa pendiente
Chebbak llega a esta Copa Africana femenina como una de las grandes referencias del continente. Fue máxima goleadora en 2022 y 2024 y mejor jugadora en la primera de esas ediciones.
En la final de 2024 marcó el primer gol ante Nigeria, pero Marruecos dejó escapar una ventaja de 2-0 y terminó perdiendo 3-2. Era su segunda final consecutiva perdida, después de la derrota de 2022 frente a Sudáfrica.
A sus 35 años, Ghizlane Chebbak ya tiene casi todos los grandes reconocimientos individuales del fútbol africano. Solo le falta el que más desea: levantar la Copa África como capitana de su país.
Después de dos finales perdidas, afronta una tercera oportunidad ante su público.
