Camerún ganó 3-0 a Malaui en el Estadio Príncipe Moulay Hassan de Rabat y es campeona de la Copa Africana femenina por primera vez.
Los tres goles llegaron antes del descanso. Marie-Gisèle Ngah Manga marcó en el minuto 20 y en el descuento de la primera parte, y Naomie Ndjoah Eto entre medias, en el 30. La segunda parte terminó 0-0.
Es el primer título continental de Camerún en su cuarta final. Había perdido las tres anteriores —2004, 2014 y 2016— y las tres contra Nigeria, que esta vez no estaba: la eliminó la propia Camerún en cuartos. Entre medias había jugado once semifinales sin llegar a levantarlo.
Tres horas sin marcar, y tres goles en cuarenta y cinco minutos
Camerún llegaba a la final con cinco goles en cinco partidos y sin haber marcado ninguno en las dos eliminatorias que la habían llevado hasta ahí.
Ganó los cuartos a Nigeria 1-0 con un gol del minuto 20. Después pasó ciento veinte minutos contra la anfitriona sin marcar, y la semifinal se resolvió en la tanda de penaltis. Sumadas las dos, eran tres horas de fútbol eliminatorio con un solo gol.
El domingo metió tres en cuarenta y cinco minutos.
El primero lo firmó Ngah Manga en el 20, el mismo minuto en el que Camerún había abierto el marcador contra Nigeria. El segundo fue de Ndjoah Eto en el 30, con asistencia de Maéva Nyadjou, la autora de aquel gol a las campeonas. El tercero lo marcó otra vez Ngah Manga, en el descuento de la primera parte: Ndjoah Eto se fue por la derecha y centró para que rematara de cabeza.
Los números del partido no describen un dominio de balón: la posesión quedó repartida al 50 %. Describen puntería. Camerún remató catorce veces por nueve de Malaui, generó seis ocasiones claras por una y acumuló 2,88 goles esperados frente a 0,70.
La portería que no encaja desde el 6 de agosto
Camerún no recibe un gol desde la fase de grupos.
Los dos que ha encajado en todo el torneo fueron un penalti de Malí y el empate de Cabo Verde del 6 de agosto. Desde entonces ha jugado los noventa minutos de los cuartos contra Nigeria, los ciento veinte de la semifinal contra Marruecos y los noventa de la final: trescientos minutos sin encajar, los tres partidos con Michaely Bihina bajo palos.
Bihina hizo nueve paradas contra Nigeria y detuvo cuatro penaltis contra la anfitriona: el que Marruecos lanzó en el minuto 118, con el partido aún en juego, y tres de la tanda. En la final no tuvo que hacer ninguna intervención comparable, porque Malaui apenas llegó.
Malaui hizo doce goles en cinco partidos y ninguno en el sexto
Malaui había marcado doce goles antes de la final, más que ninguna de las otras tres semifinalistas. Nueve eran de las hermanas Chawinga.
Las dos salieron de inicio en Rabat y ninguna marcó. El equipo de Lovemore Fazili generó una sola ocasión clara en todo el partido y empezó a mover el banquillo antes del descanso: el primer cambio entró en el minuto 43, con el marcador todavía 2-0, y el segundo nada más empezar la segunda parte.
Jugó sin Rose Kadzere, autora de dos de esos doce goles, que cumplía sanción por la expulsión de la semifinal.
Es subcampeona de África en su primera participación en el torneo, y la séptima selección distinta que alcanza una final desde 1998. La CAF subraya otro matiz: es la primera del África austral que llega a una final en su debut.
Cuatro jugadoras terminan con cinco goles
El doblete de Ngah Manga la mete en el grupo de cabeza de la tabla de goleadoras justo en el último partido. Termina el torneo con cinco: los tres que llevaba —dos de penalti— más los dos de la final.
Con esos cinco iguala a la zambiana Barbra Banda, a la marfileña Inès Konan y a Temwa Chawinga, que llegaba a la final empatada al frente de la tabla y jugó los noventa minutos sin marcar. Las tres primeras habían terminado ya su torneo; Chawinga tenía el partido del domingo por delante.
Ninguna de las cuatro se despega: la Copa Africana 2026 acaba con cuatro máximas goleadoras.
Lo que se llevan las dos
La CAF subió el premio de esta edición y la campeona se lleva dos millones de dólares.
Las cuatro semifinalistas tenían ya su plaza en el Mundial de 2027 antes de jugar el fin de semana, así que en la final no había nada en juego más que el título. Camerún, que lo había buscado en once semifinales y tres finales, se lo lleva a la cuarta.
El partido lo dirigió la egipcia Elmaghrabi, designada por la CAF para la final.