Vicky Losada ha elegido el camino de vuelta.
Mientras algunas de las futbolistas más reconocibles de la Liga F se marchan a Inglaterra, la centrocampista catalana regresa cinco años después de abandonar el Barça. Lo hace cedida por el Bristol City para jugar una temporada en el FC Badalona Women, a unos treinta kilómetros de la Terrassa en la que comenzó su historia.
No es solamente un regreso geográfico. Losada ha reconocido que necesitaba volver también desde el punto de vista emocional y que quiere disfrutar de los últimos años de su carrera en un fútbol más próximo al que siente como propio.
A los 35 años, ya no tiene que descubrir hasta dónde puede llegar. Ha ganado la Champions, seis Ligas, siete Copas de la Reina, una FA Cup y una Serie A. Ha jugado en España, Estados Unidos, Inglaterra e Italia. Disputó dos Mundiales y dos Eurocopas con la selección española y marcó, ante Costa Rica en Canadá 2015, el primer gol de España en la historia de un Mundial femenino.
El desafío ahora es diferente: decidir cómo quiere recorrer el tramo final.
Losada llegó a la cantera del Barça en 2004, con trece años, y debutó con el primer equipo en 2006. Aquel Barça apenas se parecía al que terminaría dominando Europa. Las jugadoras entrenaban por la noche, realizaban desplazamientos interminables en autobús y afrontaban los partidos sin los medios de análisis, recuperación y preparación que hoy forman parte del trabajo cotidiano de un equipo profesional.
Ella vivió toda la transformación.
Estuvo cuando el Barça todavía intentaba consolidarse en España, salió para conocer otros modelos y regresó para participar en su crecimiento definitivo. Jugó en el Western New York Flash, ganó la FA Cup con el Arsenal y volvió a Barcelona en 2016. Cinco años después, formaba parte del grupo de capitanas del equipo que derrotó al Chelsea en Gotemburgo y conquistó la primera Champions de la historia de la sección.
No fue solo una futbolista del Barça que empezó a ganar. Fue una de las jugadoras que conocieron el club antes de que ganar pareciera inevitable.
Su carrera permite medir el camino recorrido por el fútbol femenino español. Losada empezó sin televisión, patrocinadores ni estructuras plenamente profesionales y terminó compitiendo por los grandes títulos europeos. Cuando la UEFA le preguntó en 2021 por las diferencias entre ambas épocas, recordó que al comienzo ni siquiera podían analizar a sus rivales porque no disponían de medios para analizarse a sí mismas.
Después de conquistar Europa dejó Barcelona por tercera vez.
Jugó dos temporadas en el Manchester City, pasó brevemente por la Roma campeona de Italia y regresó a Inglaterra para ejercer como capitana del Brighton. En 2025 se incorporó al Bristol City con un contrato de tres años y también recibió allí el brazalete. El club buscaba regresar a la máxima categoría inglesa y recurrió a una jugadora acostumbrada a asumir responsabilidades más allá de su posición en el campo.
Ahora deja temporalmente aquel proyecto para regresar a la Liga F.
El FC Badalona Women no incorpora únicamente un palmarés. Incorpora a una centrocampista cuya carrera se ha construido alrededor de la comprensión del juego: ofrecer una salida, dar continuidad a la posesión, reconocer dónde necesita el equipo una jugadora más y marcar el ritmo sin que cada intervención tenga que convertirse en una acción decisiva.
Los años pueden haber reducido su capacidad para abarcar metros, pero también han ampliado su repertorio para interpretar lo que ocurre a su alrededor. Su aportación dependerá de que Marc Ballester encuentre el contexto adecuado para protegerla y aprovechar aquello que todavía la distingue: la lectura, la pausa y la experiencia para ordenar partidos que se vuelven incómodos.
También tendrá otra función.
El club ha presentado su llegada como una pieza central de un proyecto que busca crecer dentro de la Liga F. Losada sabe cómo cambia una estructura desde dentro porque ya recorrió ese camino en el Barça. Conoció las reivindicaciones por mejores campos y condiciones antes de disfrutar de una organización capaz de competir con cualquiera en Europa.
No llega al FC Badalona Women para reproducir aquella historia ni para prometer una transformación inmediata. Llega para trasladar parte de lo aprendido a un equipo que todavía está construyendo su lugar.
Ella misma empieza a mirar más allá del terreno de juego. Ha hablado de ayudar a dar visibilidad al club, de abrir camino a las niñas que vienen detrás y de la posibilidad de convertirse algún día en entrenadora. Los títulos, admite ahora, ya no explican por sí solos todo lo que espera del fútbol.
Por eso su regreso no parece una retirada anticipada.
Vicky Losada vuelve cerca de casa, pero no vuelve al punto de partida. Regresa después de haber visto cómo un equipo que entrenaba de noche se convertía en campeón de Europa, después de haber aprendido otros idiomas futbolísticos y después de ejercer como capitana en tres clubes diferentes.
Todavía quiere jugar. También quiere transmitir todo lo que tuvo que aprender mientras el fútbol femenino cambia a su alrededor.
El FC Badalona Women será el siguiente equipo de su carrera. Puede ser también el primero del camino que decida recorrer cuando deje de ser futbolista.
