Malaui llegó a su primera Copa Africana para conseguir lo que ninguna debutante había logrado antes: derrotar a Nigeria.
Las Scorchers vencieron por 2-3 a las campeonas en un partido que permaneció sin goles durante 72 minutos y terminó descontrolado, con tres tantos en el tiempo añadido.
Nigeria tuvo más el balón y pasó gran parte de la primera mitad cerca del área rival, pero no encontró la forma de convertir ese dominio territorial en ocasiones claras.
Las Super Falcons llegaron al descanso con un 58% de posesión, seis remates y 0,46 goles esperados. Todos sus disparos se produjeron dentro del área y tres encontraron portería, aunque ninguno fue considerado una gran ocasión.
Malaui resistió y buscó otras vías.
También remató seis veces durante el primer periodo, pero cinco de sus intentos llegaron desde fuera del área. Sus cinco córneres y los tres disparos que obligaron a intervenir a Chiamaka Nnadozie mantuvieron la amenaza, aunque el equipo apenas produjo 0,18 xG.
El partido cambió después del descanso.
Sabina Thom entró en el minuto 50 y Malaui empezó a encontrar los espacios que no habían aparecido durante la primera mitad. Las debutantes generaron cuatro grandes ocasiones y aproximadamente 1,65 xG durante el segundo periodo.
El primer gol llegó en el minuto 73. Temwa Chawinga culminó una acción asistida por Ireen Khumalo para adelantar a Malaui.
Nigeria todavía no había encontrado una respuesta cuando recibió el segundo seis minutos después. Esta vez fue Tabitha Chawinga, tras un pase de Thom, quien amplió la ventaja y dejó a las campeonas ante una derrota que parecía impensable al comienzo de la noche.
Justine Madugu buscó una reacción desde el banquillo. Uchenna Kanu había sustituido a Chinwendu Ihezuo en el minuto 56 y Asisat Oshoala entró por Esther Okoronkwo en el 83.
La presión nigeriana terminó encontrando premio cuando el partido ya había entrado en el añadido.
Rasheedat Ajibade convirtió un penalti en el 90+2 y devolvió a las Super Falcons a un solo gol del empate. Malaui, sin embargo, respondió inmediatamente.
En el 90+5, Temwa Chawinga marcó el 1-3 después de una asistencia de Benadetta Mkandawire.
Ni siquiera entonces terminó el partido.
Kanu anotó el 2-3 en el minuto 99 y dio a Nigeria una última esperanza, pero Malaui consiguió proteger su ventaja hasta el pitido final.
Las estadísticas reflejan un encuentro más equilibrado de lo que su desarrollo territorial podía sugerir. Nigeria terminó con el 55% de posesión, 26 toques en el área rival, trece remates y 1,96 xG. Malaui también realizó trece disparos y alcanzó 1,83 xG.
La diferencia estuvo en la calidad de las ocasiones. Las debutantes produjeron cuatro grandes oportunidades frente a dos y sus remates a portería acumularon 3,27 xGOT, más del doble que los de Nigeria.
Malaui no se limitó a resistir. Esperó durante una primera parte dominada por las campeonas y atacó los espacios cuando el partido se abrió.
Su recompensa es la primera victoria de una selección debutante contra Nigeria en la historia de la Copa Africana. Para las Super Falcons, la defensa del título comienza con una derrota y con la obligación de reaccionar ante Zambia.
Para Malaui, la historia ya está escrita.