Burkina Faso necesitó cinco partidos y dos participaciones para conseguir su primera victoria en la Copa Africana.
Cuatro días después puede conseguir la segunda, alcanzar por primera vez los cuartos de final y eliminar a la campeona de 2022.
Sudáfrica llega a la última jornada del grupo B con un punto. Una derrota o un empate terminará con una secuencia de nueve ediciones consecutivas entre las cuatro mejores del continente.
Ni siquiera una victoria garantiza su continuidad.
Burkina Faso ya no persigue su primera victoria
La selección burkinesa comenzó el torneo perdiendo 4-1 contra Costa de Marfil.
Había llegado a Marruecos después de ganar sus cuatro encuentros clasificatorios, pero concedió tres goles durante los primeros 23 minutos y sufrió la expulsión de su portera Faoziatou Ouédraogo en la segunda mitad.
La respuesta llegó ante Tanzania.
Adèle Kabré abrió el marcador en el minuto 43. Aisha Mnunka empató después de que Hasnath Ubamba dejara a las tanzanas con diez, pero la capitana Balkissa Sawadogo decidió el 2-1 en el minuto 80.
Burkina Faso remató 18 veces, puso seis disparos a puerta y acumuló 28 toques en el área rival. Tanzania terminó con más posesión, pero solo consiguió dos remates entre los tres palos.
Alimata Bélem sostuvo la defensa con quince despejes, más del doble que cualquier otra jugadora del partido. La central del Eibar completó además tres intercepciones sin cometer ninguna falta.
El resultado colocó a Burkina Faso con tres puntos y por delante de Tanzania gracias al enfrentamiento directo.
Una nueva victoria garantiza su clasificación sin importar lo que suceda en el otro estadio. Un empate también le sirve si Tanzania no derrota a Costa de Marfil.
Sudáfrica produjo más de lo que consiguió
Banyana Banyana comenzó la competición con 24 disparos ante Tanzania.
Nueve fueron a puerta. Karabo Dhlamini estrelló uno en la madera y Bambanani Mbane marcó antes del descanso. Sudáfrica, sin embargo, perdió 2-1 después de que Hasnath Ubamba resolviera el partido en el minuto 87.
Contra Costa de Marfil volvió a generar más ocasiones que su rival y volvió a encontrarse por detrás.
Las marfileñas marcaron dos goles con sus únicos dos disparos a puerta. Thembi Kgatlana recortó la diferencia durante la segunda mitad. Sudáfrica tuvo el 63% de la posesión, remató once veces y acumuló 1,59 goles esperados, pero necesitó llegar al minuto 99 para empatar 2-2.
Hildah Magaia encontró portería en el tiempo añadido, aunque su primer tanto fue anulado después de una revisión. La delantera volvió a marcar en el minuto 99 y rescató el primer punto de su selección.
El balance de los dos encuentros es de 35 disparos, catorce a puerta, tres goles y un punto.
Ganar puede no ser suficiente
Sudáfrica necesita derrotar a Burkina Faso y mirar al mismo tiempo hacia el Tanzania–Costa de Marfil.
Una victoria marfileña la clasificaría: Costa de Marfil terminaría primera con siete puntos y Banyana Banyana sería segunda con cuatro.
Un empate en el otro partido dejaría a Tanzania y Sudáfrica igualadas a cuatro. El 2-1 de la primera jornada concedería la clasificación a las tanzanas mediante el enfrentamiento directo.
Si Tanzania gana, alcanzará los seis puntos y la segunda plaza se decidirá entre Sudáfrica y Costa de Marfil. Ambas empataron 2-2, por lo que entrarían en juego la diferencia general de goles y los tantos marcados.
Burkina Faso tiene una ruta más sencilla. Si gana, se clasifica. Si empata, necesita que Tanzania no venza.
Hace cuatro días todavía buscaba el primer triunfo de su historia. Ahora puede alcanzar los cuartos de final y dejar fuera a una selección que lleva nueve torneos consecutivos llegando, al menos, hasta las semifinales.
El encuentro comenzará este martes a las 21:00 en el estadio Moulay Rachid de Casablanca, a la misma hora que el Tanzania–Costa de Marfil.