Saltar al contenido
LA OTRA SELECCIÓN

RD Congo también juega: el fútbol que nadie esperó

La selección masculina de RD Congo vuelve al Mundial 52 años después de Zaire 1974. El fútbol femenino congoleño no esperó a que el Estado lo organizara: lo construyó TP Mazembe desde Lubumbashi, Merveille Kanjinga desde París y Jocelyne desde Butembo.

LA OTRA SELECCIÓN · RD CONGO

Durante el Mundial masculino, FemGol recorre la historia de algunas de las selecciones femeninas de los países que saltan al campo. Porque el fútbol de un país no cabe en un solo equipo.


En 1974, Zaire llegó al Mundial de Alemania como la primera selección del África subsahariana en disputar un torneo así. El régimen de Mobutu lo había planeado como propaganda. Los jugadores descubrieron al llegar que sus primas habían sido apropiadas por funcionarios. Amenazaron con no salir al campo. Recibieron amenazas. Salieron. Cuando en el partido ante Brasil Mwepu Ilunga rompió la barrera y golpeó el balón antes de que se ejecutara una falta, el mundo lo interpretó como ingenuidad. Ilunga explicó años después que conocía perfectamente la regla y que buscaba ser expulsado: una protesta desesperada dentro de un torneo marcado por las primas desaparecidas y las amenazas.

Cincuenta y dos años después, los hombres vuelven al Mundial.

El fútbol femenino congoleño ha seguido otro recorrido. Sin un gran plan nacional que preparara el camino, fueron los clubes, las futbolistas y los proyectos locales quienes empezaron a construirlo.

Lubumbashi, 28 de septiembre de 2020

TP Mazembe anunció ese día la creación de su sección femenina con una sesión de detección en Kinshasa. El club —cinco veces campeón de la Liga de Campeones masculina africana— trasladó el proyecto a su sede en Lubumbashi y fijó desde el principio una ambición concreta: competir en África al mismo nivel que su sección masculina.

En 2022 llegaron a la fase final de la Champions femenina africana. No pasaron de grupos. La distancia con la élite era todavía visible.

En marzo de 2023 llegó al banquillo Lamia Boumehdi, entrenadora marroquí con experiencia en las selecciones inferiores de su país. En noviembre de 2024, Mazembe ganó la Liga de Campeones femenina africana.

El camino no fue lineal. En la fase de grupos de 2024 perdieron 3-1 ante el AS FAR, el club marroquí que había ganado el título en 2022 y jugaba en casa. En semifinales, el Edo Queens nigeriano se adelantó en la segunda parte y Mazembe seguía perdiendo en el minuto 89. Entonces Merveille Kanjinga empató de cabeza. El partido terminó 3-1 para el equipo congoleño después de la prórroga. En la final, Marlène Kasaj transformó un penalti en el minuto 10. El AS FAR no volvió a marcar. Mazembe ganó 1-0.

Cuatro años después de aquella primera detección: el primer club de África Central en ganar la Champions femenina. Lamia Boumehdi, la primera entrenadora en levantar el trofeo. Kanjinga, elegida mejor jugadora de la final.

En 2025, ya sin Kanjinga en la plantilla, Mazembe volvió a semifinales, perdió ante el AS FAR y terminó tercera tras ganar 3-1 al FC Masar egipcio. No fue un año de transición: fue la confirmación de que el proyecto ya no dependía de una sola jugadora.

De Lubumbashi a París

Merveille Kanjinga llegó al Mazembe en 2021. Marcó 23 goles en su primera temporada, fue máxima goleadora del campeonato y ganó tres dobletes consecutivos de liga y copa, dos títulos regionales y la Champions africana. En enero de 2025 fichó por el PSG. En 47 partidos marcó 17 goles y dio 14 asistencias. En la temporada 2025-26 fue la máxima asistente de la División 1 Féminine francesa. El 18 de junio de 2026 renovó hasta 2030.

Su trayectoria no es la historia de una excepción que escapó del Congo. Es la demostración de que una estructura construida desde dentro puede producir jugadoras para los mejores clubes de Europa.

Butembo

En el Norte del Kivu, Jocelyne miraba a los hombres jugar en el estadio de Butembo y no entendía por qué ella no podía hacer lo mismo. Lo hizo. Con el apoyo de Mama Kivu, una ONG belga, fundó una competición femenina en la región: equipos en los territorios de Beni, Butembo y Lubero, con nombres como FC Colombe de la Paix o FC Dames de Fer. Mama Kivu financia el transporte de las jugadoras por un territorio donde desplazarse es peligroso, y cada equipo tiene vinculado un proyecto social — un taller de costura, un espacio de formación.

No es el fútbol como metáfora de la paz. Es el fútbol como única razón práctica para que ciertas mujeres puedan moverse por ciertos sitios.

Es la misma lógica que Mazembe aplicó en Lubumbashi: no esperar a que el sistema lo haga posible. Hacerlo de todos modos.

La selección, mientras tanto, perdió la clasificación para la WAFCON 2026 ante Sudáfrica por un gol de Thembi Kgatlana en el minuto 90+1 del partido de vuelta. Sin Copa de África, sin vía directa a Brasil 2027.

Los hombres vuelven al Mundial. Las Léopards Dames observan desde fuera la próxima Copa de África. Pero en Lubumbashi y en el Norte del Kivu hay algo que antes no existía: personas construyendo fútbol femenino congoleño sin esperar a que todo el camino estuviera preparado.

No es todavía un sistema.

Pero ya es una prueba de que puede construirse.

★ BOLETÍN SEMANAL

Lo mejor de FemGol, cada semana

Recibe una selección de las noticias, historias y protagonistas que merece la pena leer sobre fútbol femenino, cada semana directo a tu buzón.

Gratis · Boletín semanal · cancela cuando quieras
Al suscribirte aceptas la política de privacidad.

Sigue leyendo

Añade FemGol a tus fuentes preferidas en Google →
RF

Redacción · FemGol

Equipo Editorial

Cobertura colectiva de la actualidad de la Liga F, fichajes, ruedas de prensa e información del día a día del fútbol femenino.

contacto@femgol.com