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LA OTRA SELECCIÓN

España también juega: no la dejaron llevar el escudo y acabó poniéndole una estrella

La selección masculina disputa hoy ante Argentina su segunda final mundialista. La femenina solo ha jugado una y la ganó. En 1971, las primeras futbolistas que representaron a España tuvieron que hacerlo sin el escudo federativo en la camiseta. Cincuenta y dos años después, Olga Carmona marcó el gol que convirtió a aquella selección ignorada en campeona del mundo.

La selección española posa en Riazor antes del encuentro de clasificación frente a Bélgica en 2024.
La selección española posa en Riazor antes del encuentro de clasificación frente a Bélgica en 2024.Estevoaei / CC BY-SA 4.0 / Wikimedia Commons

LA OTRA SELECCIÓN · ESPAÑA

Durante el Mundial masculino, FemGol recorre la historia de algunas de las selecciones femeninas de los países que saltan al campo. Porque el fútbol de un país no cabe en un solo equipo.


España juega hoy la final del Mundial.

La selección masculina se enfrenta a Argentina en Nueva Jersey, dieciséis años después de derrotar a Países Bajos en Johannesburgo. Es su segunda final. Puede terminar la noche con una segunda estrella sobre el escudo.

La otra selección española ya lleva una.

También sabe qué significa enfrentarse a la vigente campeona del mundo en el último partido del torneo. Lo hizo el 20 de agosto de 2023 ante Inglaterra, en Sídney.

Era la primera final mundialista de su historia.

No necesitó una segunda oportunidad.

Rojo, pero sin escudo

El recorrido hasta aquella noche había comenzado 52 años antes.

El 21 de febrero de 1971, diecisiete futbolistas españolas se enfrentaron a Portugal en el estadio de La Condomina, en Murcia. El partido terminó 3-3 ante unos 3.500 espectadores, con goles de Laura, Conchi y Ana María.

Antes del encuentro sonó el himno nacional.

En las camisetas, sin embargo, no estaba el escudo de España.

La Real Federación Española de Fútbol no reconocía aquel combinado y trató de impedir que el partido adquiriera apariencia oficial. Tampoco permitió que el árbitro Sánchez Ramos utilizara la indumentaria reglamentaria. Tuvo que dirigir vestido con un chándal.

Las jugadoras saltaron al campo de todas formas.

No necesitaban el permiso de la federación para saber a quién representaban. Vestían de rojo, escucharon el himno y jugaron contra otra selección nacional. Lo único que faltaba era que la institución encargada del fútbol español aceptara que ellas también formaban parte de él.

La RFEF no reconoció a la selección femenina hasta noviembre de 1980.

El primer encuentro oficial todavía tardó más de dos años en llegar. Se disputó el 5 de febrero de 1983 en A Guarda, de nuevo contra Portugal.

Esta vez las jugadoras sí pudieron llevar el escudo.

España perdió por 0-1, pero aquella derrota entró en unos registros que habían dejado fuera el empate de La Condomina. Habían transcurrido casi doce años entre el primer equipo que representó al país y la primera selección que la federación estuvo dispuesta a reconocer.

Treinta y dos años hasta un Mundial

La oficialidad no terminó con la espera.

España alcanzó las semifinales de la Eurocopa de 1997 en su primera participación en el torneo, pero no regresó a una fase final continental hasta 2013.

El Mundial todavía quedaba más lejos.

La selección tuvo que esperar hasta 2015 para debutar en la competición. Habían pasado 32 años desde su primer partido oficial y 44 desde aquella tarde sin escudo en La Condomina.

La experiencia en Canadá duró tres encuentros. España empató ante Costa Rica, perdió contra Brasil y Corea del Sur y quedó eliminada en la fase de grupos.

Cuatro años después regresó al Mundial con un equipo diferente y una ambición mayor. Consiguió su primera victoria, superó por primera vez la fase inicial y se enfrentó en octavos de final a Estados Unidos.

La futura campeona necesitó dos penaltis transformados por Megan Rapinoe para vencer por 2-1.

España había comenzado a competir contra las mejores.

Todavía no había ganado una eliminatoria mundialista.

La final que no dejó escapar

Antes del Mundial de 2023, España había disputado siete partidos en la competición y solo había ganado uno.

En Australia y Nueva Zelanda necesitó otros siete para convertirse en campeona.

El camino tampoco fue inevitable. Después de vencer a Costa Rica y Zambia, la selección cerró la fase de grupos con una derrota por 4-0 ante Japón.

Respondió goleando a Suiza en octavos de final. Superó a Países Bajos en la prórroga de los cuartos y alcanzó por primera vez una semifinal mundialista.

Nunca antes España había jugado una.

Salma Paralluelo adelantó a España frente a Suecia en el minuto 81. Rebecka Blomqvist empató en el 88. Un minuto después, Olga Carmona recibió un saque de esquina jugado en corto y disparó desde fuera del área. El balón golpeó el larguero y entró.

España estaba en la final.

Cinco días después, Olga volvió a marcar.

Recibió el balón en la izquierda y cruzó un disparo raso ante Mary Earps. Era el minuto 29. Inglaterra apretó después del descanso y Mary Earps detuvo un penalti lanzado por Jenni Hermoso, pero el marcador ya no cambió.

Cuando terminó el partido, España era campeona del mundo.

La selección que había necesitado doce años para poder llevar oficialmente el escudo acababa de colocarle una estrella.

Defender lo conquistado

El título de Sídney no quedó aislado.

España ganó seis meses después la primera Liga de Naciones femenina tras derrotar a Francia en la final. En 2025 alcanzó por primera vez el último partido de una Eurocopa, aunque Inglaterra se impuso en los penaltis y volvió a dejar a España a las puertas del título.

Antes de terminar aquel año, España revalidó la Liga de Naciones frente a Alemania.

En junio de 2026 también aseguró su clasificación directa para el Mundial de Brasil. Llegará al torneo de 2027 como campeona vigente y con una misión que nunca antes había tenido: defender la estrella.

Ya no necesita demostrar que puede acudir a un Mundial.

Tampoco que puede alcanzar una final.

Ya sabe ganarla.

La última estaba en casa

Durante este Mundial, FemGol ha recorrido las historias de las otras selecciones de los países que saltan al campo.

La última estaba en casa.

España disputa hoy una final mundialista. La selección masculina busca su segunda Copa del Mundo frente a Argentina, la vigente campeona.

La femenina ya recorrió ese camino.

En 1971 salió a jugar vestida de rojo, pero sin poder llevar el escudo. En 2023 llegó por primera vez al último partido de un Mundial y terminó la noche con una estrella sobre él.

El trayecto necesitó 52 años.

La final, un gol de Olga Carmona.

El Mundial termina hoy.

También este recorrido por sus otras selecciones.

Porque el fútbol de España tampoco cabe en una sola selección.

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Redacción · FemGol

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