El Grupo D será el último en comenzar la Copa Africana femenina y quizá sea también el que mejor explica cómo se construyó esta edición.
Ghana y Cabo Verde consiguieron su clasificación en el campo. Camerún y Malí quedaron eliminadas, pero fueron incorporadas cuando la CAF decidió ampliar el torneo de doce a dieciséis selecciones y eligió a los cuatro equipos mejor situados en el ranking FIFA entre los que habían perdido la última eliminatoria.
El resultado es un grupo que reúne a la tercera clasificada de la edición anterior, una selección que ha disputado tres finales, otra que alcanzó los cuartos hace apenas un año y una debutante que ya ha demostrado que puede competir contra ellas.
También contiene una coincidencia difícil de ignorar.
Cabo Verde eliminó a Malí en octubre. Nueve meses después, volverán a enfrentarse en Casablanca.
Ghana: el bronce ya no puede ser el punto de llegada
Ghana parte como favorita del grupo por algo más que su historia.
Las Black Queens terminaron terceras en la Copa Africana de 2024 después de disputar tres partidos consecutivos resueltos en los penaltis. Superaron a Argelia en cuartos, cayeron ante Marruecos en semifinales y derrotaron a Sudáfrica en el encuentro por el bronce.
Aquel recorrido devolvió a Ghana a una posición que había perdido durante los años anteriores. La selección había alcanzado tres finales continentales, pero se quedó fuera de la edición de 2022 y llegó al último torneo sin aparecer entre las principales candidatas.
Ya no puede hacerlo desde ese lugar.
El equipo dirigido por Kim Lars Björkegren mantiene buena parte de la estructura que consiguió el tercer puesto. Portia Boakye aporta experiencia desde la defensa; Grace Asantewaa, Evelyn Badu y Alice Kusi ofrecen diferentes soluciones en el centro del campo; Princella Adubea, Doris Boaduwaa y Stella Nyamekye sostienen la amenaza ofensiva.
Ghana confirmó su progresión durante la clasificación al derrotar a Egipto por un resultado global de 7-0. Su penúltimo amistoso, un empate sin goles frente a Tanzania, mostró sin embargo uno de los riesgos que todavía debe resolver: puede gobernar los partidos sin encontrar siempre la forma de convertir su dominio en ocasiones claras.
En este grupo tendrá la obligación de llevar la iniciativa.
Su debut contra Cabo Verde la sitúa ante la obligación de comenzar con una victoria, pero la debutante ya castigó una vez a una selección que pensaba tener la eliminatoria controlada.
Camerún: tres finales y una clasificación que llegó después de quedar fuera
Camerún vuelve a la Copa Africana desde una posición extraña.
Las Leonas Indomables han disputado tres finales, jugaron los Mundiales de 2015 y 2019 —se quedaron fuera del de 2023 al perder la repesca contra Portugal— y durante años fueron una de las pocas selecciones capaces de discutir la superioridad de Nigeria.
Sin embargo, no estuvieron en la última Copa Africana y tampoco consiguieron clasificarse directamente para esta.
Argelia las derrotó por 3-1 en el resultado global de la eliminatoria definitiva. Camerún estaba fuera hasta que la ampliación del torneo le concedió una de las cuatro plazas adicionales.
La selección llega, además, con un cambio reciente en el banquillo. Valentine Nguele fue nombrada el 13 de junio después de destacar al frente del FC Ebolowa Girls. Ha dispuesto de unas seis semanas para trasladar su trabajo a un equipo que necesita recuperar orden, confianza y una identidad reconocible.
La plantilla representa esa transición.
Gabrielle Aboudi Onguéné disputará su octava Copa Africana después de dieciséis años en la selección. Sigue persiguiendo el único gran título que falta en su carrera internacional. A su lado aparece una generación diferente, representada por Naomi Eto, una centrocampista de 21 años llamada a asumir cada vez más responsabilidad.
Camerún dispone de experiencia y talento suficientes para superar el grupo. La duda no está en su techo, sino en la velocidad con la que Nguele pueda construir un equipo alrededor de recursos que pertenecen a momentos muy distintos.
Su primer partido contra Malí ofrecerá una respuesta inmediata.
Malí: eliminada por su futura rival
Malí no necesitaba la ampliación para demostrar que podía competir en una Copa Africana.
En la edición anterior derrotó a Tanzania, empató con Ghana y alcanzó los cuartos de final, donde fue eliminada por Marruecos. Era su regreso al torneo después de siete años de ausencia y confirmó que el cuarto puesto conseguido en 2018 no había sido un episodio aislado.
Por eso su eliminación ante Cabo Verde resultó tan inesperada.
Malí ganó 1-0 el primer partido de la última ronda clasificatoria y llegó a la vuelta con ventaja. Sin embargo, Cabo Verde marcó cuatro goles antes de que las malienses pudieran reaccionar. El 4-2 dejó el resultado global en 4-3 y a Malí fuera del torneo.
La ampliación le devolvió una oportunidad que ya había perdido.
El equipo conserva futbolistas capaces de alterar un partido, especialmente Aïssata Traoré y Agueissa Diarra, y una estructura con más experiencia continental que la de Cabo Verde. También tendrá que demostrar que la derrota en la clasificación fue una anomalía y no la señal de un problema más profundo.
Su último amistoso terminó con una derrota por 1-0 ante Costa de Marfil. Malí mejoró después del descanso y presionó en busca del empate, pero volvió a quedarse sin premio.
El margen será escaso desde el comienzo. Tras debutar contra Camerún, jugará ante Cabo Verde en la segunda jornada y cerrará el grupo frente a Ghana.
Cabo Verde: su plaza no procede de la ampliación
Cabo Verde será una de las dos debutantes de la Copa Africana femenina.
Su presencia no depende de la ampliación. La consiguió eliminando a una selección que había disputado ocho ediciones y que llegaba después de alcanzar los cuartos de final.
Después de perder 1-0 el primer encuentro contra Malí, el equipo dirigido por Silvéria Nédio produjo una de las grandes actuaciones de la fase de clasificación. Larissa Melo, Ivânia Moreira y Eleia Vieira marcaron durante los primeros 24 minutos del partido de vuelta. Un autogol amplió después la ventaja hasta el 4-0.
Malí reaccionó con dos goles de Oumou Koné, pero no pudo completar la remontada.
Cabo Verde se convirtió así en la 28.ª selección que alcanza la fase final de la Copa Africana.
Ahora tendrá que trasladar aquella capacidad para competir a un torneo completo.
Ghana, Camerún y Malí cuentan con más experiencia, plantillas más profundas y futbolistas acostumbradas a escenarios internacionales. Cabo Verde dispone, a cambio, de una libertad que ninguna de ellas comparte. No necesita recuperar una posición perdida ni justificar una plaza recibida después de quedar eliminada.
Ya ha superado el objetivo que parecía más lejano.
Dos partidos pueden ordenar el grupo
La primera jornada enfrentará inmediatamente a Camerún y Malí, las dos selecciones que entraron en el torneo gracias a la ampliación.
Una victoria permitiría a cualquiera de ellas colocarse por delante en la carrera por acompañar a Ghana. Una derrota obligaría a buscar puntos contra la favorita o a llegar a la última jornada dependiendo de otros resultados.
Cuatro días después llegará el reencuentro entre Malí y Cabo Verde.
El partido no modificará lo ocurrido en la clasificación, pero sí permitirá comprobar cuánto separa realmente a las dos selecciones. Malí tendrá la oportunidad de recuperar en el torneo lo que perdió en la eliminatoria. Cabo Verde podrá demostrar que su victoria no dependió de una sola noche.
Ghana debería terminar primera. Tiene el resultado reciente, la plantilla y la continuidad necesarias para hacerlo.
La segunda plaza está mucho menos clara.
Camerún conserva el mayor peso histórico, pero llega después de una eliminación y con una nueva seleccionadora. Malí ofrece mayor continuidad reciente, aunque fue precisamente Cabo Verde quien la dejó fuera. La debutante parte por detrás, pero ya ha demostrado que las jerarquías del grupo no son inamovibles.
Ghana carga con la expectativa. Camerún y Malí llegan gracias a una segunda oportunidad.
Cabo Verde fue quien obligó a Malí a necesitarla.
Calendario del Grupo D (hora peninsular española)
Miércoles 29 de julio
- Ghana–Cabo Verde, 19.00 horas
- Camerún–Malí, 22.00 horas
Domingo 2 de agosto
- Ghana–Camerún, 19.00 horas
- Malí–Cabo Verde, 22.00 horas
Jueves 6 de agosto
- Malí–Ghana, 22.00 horas
- Cabo Verde–Camerún, 22.00 horas
Todos los partidos del Grupo D se disputarán en Casablanca.
