Argelia ganó 0-2 a Kenia en Rabat y se clasificó para los cuartos de final de la Copa Africana.
Es la segunda vez que lo consigue. La primera fue en la edición de 2024.
Marine Dafeur marcó en el minuto 14 y Lynda Bendris en el 23. Los dos goles salieron de sendos errores kenianos: el proveedor de datos anotó dos «errores que llevan a gol» en la casilla de Kenia y ninguno en la de Argelia.
No hubo más goles en setenta minutos.
Kenia pisó el área argelina diecinueve veces. Argelia pisó la keniana diez.
Kenia remató trece veces por catorce. La diferencia estuvo en la puntería: dos disparos entre los tres palos por ocho.
En la segunda parte Kenia fue mejor. Tuvo el 51 % del balón, remató ocho veces por tres y generó 0,41 goles esperados por 0,16. No marcó.
No ha marcado en todo el torneo. Perdió 0-4 con Marruecos, 0-1 con Senegal y 0-2 aquí, y se va de Marruecos con siete goles en contra y ninguno a favor.
Kenia nunca ha ganado un partido en una fase final de la Copa Africana. Tampoco ha empatado ninguno. Suma seis y ha perdido los seis, contando su única participación anterior, la de 2016.
Las Harambee Starlets acabaron con cuatro tarjetas amarillas. Argelia, con ninguna.
Argelia llegó a esta edición con tres victorias en diecinueve partidos de fase final —la CAF lleva esa cuenta— y se marcha del grupo con dos más: esta y la del estreno contra Senegal.
Su primera media hora le costó dos bajas. Sofia Guellati, la capitana, se retiró lesionada en el minuto 7, e Inès Boutaleb hizo lo mismo en el 49.
Argelia termina segunda del grupo A con seis puntos. Marruecos lo gana con siete tras empatar sin goles con Senegal.