Saltar al contenido
LA OTRA SELECCIÓN

Catar también juega: la selección que desapareció del calendario

Catar construyó una selección femenina mientras preparaba el Mundial de 2022. Debutó, entró en el ranking FIFA y dejó de competir antes de que el torneo llegara. Doce años después, sus futbolistas siguen esperando un calendario.

La selección femenina catarí, formada antes de un amistoso contra Kuwait en Doha. Mayo de 2012. Su último partido oficial llegaría dos años después.
La selección femenina catarí, formada antes de un amistoso contra Kuwait en Doha. Mayo de 2012. Su último partido oficial llegaría dos años después.Doha Stadium Plus Qatar / Wikimedia Commons · CC BY 2.0

LA OTRA SELECCIÓN · CATAR

Durante el Mundial masculino, FemGol recorre la historia de algunas de las selecciones femeninas de los países que saltan al campo. Porque el fútbol de un país no cabe en un solo equipo.


Esta noche, Catar se juega contra Bosnia y Herzegovina la posibilidad de continuar en el Mundial.

Un partido más. Una oportunidad más. La posibilidad de corregir lo ocurrido antes y ganarse el derecho a seguir apareciendo en el calendario.

La selección femenina catarí lleva doce años esperando algo parecido.

No disputa un encuentro oficial desde abril de 2014. No aparece en la clasificación mundial de la FIFA. No tiene anunciada una próxima convocatoria, una fase clasificatoria o una fecha de regreso.

No fue una selección que nunca llegara a existir.

Existió, jugó y después desapareció.

Una selección alrededor de un Mundial

El Comité de Deportes Femeninos de Catar había sido creado en 2001, pero el gran impulso institucional llegó mientras el país preparaba su candidatura para organizar el Mundial masculino de 2022.

La primera selección femenina comenzó a construirse en 2009 y debutó internacionalmente al año siguiente en la Copa Arabia disputada en Baréin.

El comienzo fue durísimo.

Catar perdió sus tres partidos ante Baréin, Siria y Palestina. No marcó ningún gol y recibió goleadas propias de una selección que había sido colocada directamente ante rivales con más experiencia, sin disponer todavía de una estructura comparable.

Aquellos resultados podían interpretarse como la demostración de todo lo que faltaba.

También como la prueba de que, por fin, había un equipo al que le podían faltar cosas.

Las futbolistas cataríes ya tenían una camiseta, una convocatoria y un lugar en el campo. El marcador decía que estaban lejos. Su presencia decía que habían empezado.

De los primeros partidos al ranking FIFA

Durante los años siguientes, Catar continuó jugando amistosos y pequeños torneos regionales. La selección entró por primera vez en la clasificación mundial de la FIFA en 2013.

Ese mismo año, la federación catarí anunciaba la tercera edición de una liga femenina formada por siete equipos vinculados a clubes reconocibles del fútbol del país: Al Sadd, Al Rayyan, Al Gharafa, Al Arabi, Qatar SC, Al Khor y Al Ahli.

Sobre el papel, comenzaba a dibujarse una estructura.

Una competición doméstica. Una selección internacional. Entrenadoras con experiencia. Futbolistas que podían imaginar una continuidad entre empezar a jugar y representar a su país.

En abril de 2014, Catar viajó a Jordania para disputar el Campeonato de Asia Occidental. Perdió sus tres partidos ante Palestina, Jordania y Baréin y terminó última.

Fue su última competición oficial.

No hubo un comunicado anunciando el final. No hubo una despedida ni una decisión pública que explicase qué ocurriría con las jugadoras.

Simplemente, dejaron de aparecer partidos.

Estar sin competir

La selección ha vuelto a reunirse en ocasiones especiales.

En diciembre de 2020, un combinado catarí participó en un encuentro con el Washington Spirit estadounidense durante un festival deportivo organizado en Doha. En noviembre de 2021, jugadoras de Catar se enfrentaron en el estadio internacional Khalifa a futbolistas de la selección afgana que habían sido evacuadas tras el regreso de los talibanes al poder.

Fueron imágenes importantes.

El problema es que una selección no se construye con imágenes aisladas.

Ninguno de esos actos devolvió a Catar a las competiciones oficiales, al ranking mundial o a las eliminatorias asiáticas. El equipo podía reaparecer durante una tarde y volver a desaparecer cuando se apagaban las luces del estadio.

Mientras tanto, el país terminaba algunas de las instalaciones deportivas más avanzadas del mundo, recibía selecciones extranjeras y organizaba el mayor torneo de fútbol masculino.

El Mundial llegó en 2022.

La selección femenina que había comenzado a jugar alrededor de aquella candidatura ya llevaba ocho años fuera del calendario.

No faltaban mujeres que quisieran jugar

La ausencia de la selección no significa que en Catar no hubiera mujeres interesadas en el fútbol.

Una investigación publicada por el Centro de Estudios Internacionales y Regionales de Georgetown recogió el testimonio de futbolistas que se organizaban para jugar en espacios sin iluminación y utilizaban los faros de sus coches para poder ver el balón.

No esperaban a que existiese una estructura perfecta.

Buscaban un campo y jugaban.

El problema era convertir ese deseo en una actividad estable. Algunas futbolistas necesitaban instalaciones reservadas para mujeres o partidos sin público masculino para poder participar de acuerdo con sus circunstancias familiares, religiosas o personales. Cuando esas condiciones no existían, muchas quedaban fuera.

No era suficiente con anunciar que las mujeres podían jugar.

Había que construir un entorno en el que realmente pudieran hacerlo.

Esa diferencia explica parte de la distancia entre los grandes proyectos institucionales y la experiencia cotidiana de las jugadoras. Catar podía levantar estadios visibles desde todo el mundo y, al mismo tiempo, no ofrecer una ruta continua a las mujeres que querían utilizar un campo.

La capitana que tuvo que contar la historia

En junio de 2026, mientras la selección masculina disputa otro Mundial, la historia de aquel primer equipo femenino ha llegado al Festival de Tribeca de Nueva York.

No a través de la federación.

A través de una de sus futbolistas.

Fatma Al-Ghanim, capitana de la primera selección catarí, ha dirigido Theatre of Dreams, un cortometraje situado durante el Mundial de 2022 en el que regresa a su propia experiencia.

La película habla de valentía, resistencia cultural y del coste personal de romper barreras. No presenta la historia como una marcha inevitable hacia el progreso. Mira también lo que tuvieron que soportar las primeras mujeres que ocuparon un espacio que no había sido construido para ellas.

Doce años después del último partido oficial, una antigua capitana ha tenido que utilizar el cine para devolver a su selección una historia.

La camiseta que dejó de aparecer sobre el césped reaparece ahora en una pantalla.

Un país preparado para recibirlas

Catar ha mostrado interés en albergar la primera Copa Mundial de Clubes femenina, prevista por la FIFA para 2028.

Tiene estadios, centros de entrenamiento, hoteles, conexiones internacionales y experiencia organizativa. Podría recibir a algunos de los mejores equipos femeninos del planeta.

Pero su propia selección continúa sin competir.

Esa es la contradicción que ninguna infraestructura puede ocultar.

El desarrollo del fútbol femenino no consiste solamente en organizar grandes acontecimientos, recibir delegaciones extranjeras o utilizar el deporte como símbolo de apertura. También consiste en garantizar que una niña pueda empezar a jugar, encontrar una competición, progresar y aspirar a representar a su país.

Catar tuvo una selección femenina.

Sus jugadoras soportaron las primeras goleadas, entraron en el ranking internacional y demostraron que existía una generación dispuesta a abrir el camino.

Lo que no tuvieron fue continuidad.

Esta noche, la selección masculina catarí se juega ante Bosnia y Herzegovina la posibilidad de disputar otro partido.

Las mujeres llevan doce años esperando que alguien vuelva a incluirlas en el calendario.

★ BOLETÍN SEMANAL

Lo mejor de FemGol, cada semana

Recibe una selección de las noticias, historias y protagonistas que merece la pena leer sobre fútbol femenino, cada semana directo a tu buzón.

Gratis · Boletín semanal · cancela cuando quieras
Al suscribirte aceptas la política de privacidad.

Sigue leyendo

Añade FemGol a tus fuentes preferidas en Google →
RF

Redacción · FemGol

Equipo Editorial

Cobertura colectiva de la actualidad de la Liga F, fichajes, ruedas de prensa e información del día a día del fútbol femenino.

contacto@femgol.com